"Iván Cepeda tiene afinidad política con Farc, pero eso no lo gradúa de guerrillero”: Gral. Naranjo
El general, que declinó su aspiración presidencial, también dio su parecer sobre Abelardo de la Espriella.
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El general en retiro Óscar Naranjo, exdirector de la Policía Nacional y exvicepresidente de la República, aclaró públicamente las razones por las cuales decidió no aspirar a la Presidencia de Colombia y fijó distancia frente a los extremos políticos, en una entrevista concedida a Néstor Morales en el programa Mañanas Blu. Naranjo también se refirió a su relación política con Iván Cepeda, senador y figura clave del proceso de paz con las Farc. Precisó que, si bien existe una afinidad política histórica entre Cepeda y la antigua guerrilla, “eso no lo gradúa de guerrillero”.
En la entrevista, Naranjo se marcó una diferencia política profunda con el senador del Pacto Histórico: “Mi diferencia con Iván Cepeda es realmente profunda porque no comparto el modelo de país que él nos propone: un modelo de estatización, de nacionalismo que genera tensiones con Estados Unidos y un discurso de lucha de clases”, afirmó. Sin embargo, fue claro en rechazar señalamientos que buscan asociar a Cepeda con la guerrilla.
“Esa cercanía que él tenía de acceso al secretariado es innegable, pero eso no lo gradúa de guerrillero”, enfatizó Naranjo.
Naranjo confirmó que, por primera vez desde su retiro del servicio público, consideró seriamente la posibilidad de ser candidato presidencial. Según explicó, esta reflexión estuvo motivada por la preocupación frente al momento que atraviesa el país.
“Lo consideré particularmente por preocupación con el país, por la situación tan dramática que estamos viviendo, una sociedad que parece cada vez no solamente polarizada políticamente, sino fragmentada, socialmente quebrada”, afirmó.No obstante, el general en retiro fue enfático en señalar que nunca tomó una decisión definitiva en favor de su aspiración. “La decisión de sí nunca estuvo ahí”, sostuvo, al explicar que su formación y trayectoria lo han llevado siempre a tomar decisiones informadas, basadas en análisis y evidencia.
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Para Naranjo, lanzarse a la contienda sin las condiciones adecuadas habría significado “lanzar una moneda al aire” y contribuir a la perturbación del proceso electoral, en lugar de fortalecerlo con debates de fondo y propuestas.
Durante la entrevista, el general también respondió a versiones que lo señalaban como un supuesto “as bajo la manga” del expresidente Juan Manuel Santos. Frente a ello, aclaró que su proceso de reflexión fue completamente autónomo.
“Nunca fui un subordinado político de ningún presidente. Este proceso de reflexión fue autónomo mío”, señaló, al tiempo que expresó respeto, admiración y afecto por el exmandatario.Naranjo confirmó que sí conversó con Santos sobre la posibilidad de una candidatura y reveló que el expresidente manifestó públicamente que votaría por él “con los ojos cerrados”, aunque reconociendo que no era candidato.
Naranjo también se refirió a otros actores del espectro político, como Abelardo de la Espriella, con quien reconoció tener “diferencias abismales” debido a sus trayectorias opuestas frente al delito y la justicia.
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En ese contexto, reiteró que no se identifica con los extremos ideológicos y que su respaldo político estaría condicionado a principios básicos: “Yo apoyaré un candidato que nos asegure que respetará derechos y libertades, que cumplirá la Constitución y que fortalezca la democracia colombiana”, aseguró. Para el general en retiro, el centro político enfrenta el desafío de dejar de ser solo una postura de moderación y convertirse en una opción con contenido programático sólido. “Ese centro hay que llenarlo de propuestas que entusiasmen a los colombianos”, señaló.
Aunque descartó su candidatura presidencial, Óscar Naranjo dejó claro que no se marginará del debate público ni del proceso electoral. Su intención, dijo, es contribuir con opiniones que ayuden a encontrar “senderos de entendimiento” y a reducir la confrontación que domina el ambiente político.