Hay preocupación en el Concejo de Medellín por niveles de riesgo en materia de seguridad a los que están expuestos varios de los corporados en medio de su labor de acompañamiento a las comunidades y control político.
Según el presidente de esa corporación, Alejandro de Bedout, en los últimos meses al menos seis de sus compañeros han recibido intimidaciones de diferentes maneras, lo que ha motivado inclusive solicitudes a la Unidad Nacional de Protección. Actualmente solo tres concejales cuentan con medidas por parte de esta entidad del Gobierno nacional.
"Hemos solicitado a la Unidad Nacional de Protección el estudio, pero ha sido negado en reiteradas ocasiones a diferentes concejales, lo cual nos está poniendo en una situación de exposición muy grande, y no estamos sintiendo el respaldo de la UNP", confirmó el concejal.
Uno de los asuntos que mayor inquietud ha generado en las últimas semanas tiene que ver con las denuncias que concejales como Claudia Carrasquilla y Andrés Tobón han hecho sobre la polémica parranda vallenata en la cárcel de Itagüí y otras posibles irregularidades relacionadas con el proceso de paz urbana y sus voceros. De Bedout asegura que bajo este contexto también aumenta el riesgo para los concejales.
"Que se evidenció en la cárcel de Itaguí en las últimas semanas salió desde el consejo de Medellín. Hemos sido un consejo muy expuesto mediáticamente, y en lo personal yo creo que estas personas que están allá están dolidas por haber nosotros puesto en evidencia la alcahuetería y ese hotel y ese resort en donde ellos están", manifestó de Bedout.
Para este 25 de abril se convocó una sesión reservada en el recinto del Concejo para abordar la situación de seguridad de los concejales y sus familias. No habrá acceso a medios de comunicación ni a la ciudadanía y están citadas entidades como la Policía Nacional, la Secretaría de Seguridad, la Personería, la Procuraduría Regional y la Unidad Nacional de Protección.