No para la polémica entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, que escaló en las últimas horas tras un cruce de declaraciones en su cuenta de la red social X, sobre la crisis del sistema de salud en Colombia, a propósito de que el Hospital Alma Máter y Cardiovid frenario atención a afiliados de la Nueva EPS ante las millonarias deudas.
La controversia se inició con un pronunciamiento de Gutiérrez, quien calificó como “gravísima” la situación del sector salud, asegurando que el sistema “está tocando fondo” y denunciando que pacientes estarían muriendo por falta de atención. El alcalde señaló que los servicios de urgencias operan entre el 150% y el 250% de su capacidad y responsabilizó al Gobierno nacional por la falta de pagos a hospitales, lo que en su concepto ha llevado al cierre de servicios en instituciones clave.
Además, el mandatario paisa acusó al Ejecutivo de incumplir órdenes judiciales y pidió la intervención de organismos de control como la Procuraduría, la Fiscalía y la Contraloría. En su mensaje, sostuvo que la crisis representa una “emergencia humanitaria” y responsabilizó directamente al presidente por las consecuencias en la atención médica.
En respuesta, Petro cuestionó las afirmaciones del alcalde y planteó que los indicadores de quejas por mala atención serían más altos en entidades no intervenidas por el Gobierno, como Sura, así como en Savia Salud que lleva tres años bajo esa medida, comparadas con la Nueva EPS. Con esto, el mandatario sugirió que la problemática no puede atribuirse únicamente a las decisiones de su administración.
El cruce de acusaciones no terminó allí. Gutiérrez replicó con un mensaje aún más duro, en el que acusó al presidente de mentir y de haber “destruido el sistema de salud”, además de cuestionar la intervención de varias EPS y el nombramiento de sus administradores.