Un grave accidente de tránsito ocurrido en la Avenida Regional dejó como saldo a dos personas lesionadas y puso nuevamente en evidencia los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol. El hecho involucró a un conductor de taxi que atropelló a un motociclista, a su acompañante y luego colisionó contra un poste.
De acuerdo con el reporte oficial, tras el siniestro vial se evidenció que el conductor tenía aparentes signos de embriaguez. Sin embargo, al momento de realizarle la prueba de alcoholemia, se negó, lo que implicó la sanción correspondiente al grado máximo de alcoholemia.
Mientras las autoridades inmovilizaron el vehículo y posteriormente capturaron alcoholemia hombre, se conoció que el implicado ya tenía antecedentes, pues contaba con la licencia de conducción suspendida por 10 años.
El secretario de Movilidad de Medellín, Pablo Ruiz, mencionó que el hombre ya tenía antecedentes, lo que hace que este reciente hecho cobre mayor relevancia al ser una persona reincidente en el manejo bajo los efectos del alcohol.
"Lo más grave del caso es que este conductor no portaba la licencia de conducción porque hace cerca de un año, tras protagonizar otros otro siniestro vial, y al practicarle la prueba de embriaguez, arrojó grado tres", manifestó Ruiz.
Este nuevo episodio podría derivar en implicaciones penales más severas, especialmente por haber conducido con la licencia suspendida, lo que constituye una infracción grave. Asimismo, las sanciones económicas por este tipo de conductas pueden alcanzar cifras elevadas, que incluso llegan hasta los 1.440 salarios mínimos diarios legales vigentes.