De vender tamales, arepas y dulces en las calles de Rionegro a estar a un solo partido de consagrarse campeón olímpico. Esta tarde, el antioqueño Emanuel Otálvaro disputará la medalla de oro en la final individual de tenis de mesa de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Dakar. A sus 16 años, la joven promesa del deporte nacional se enfrentará ante el japonés Ryuusei Kawakami en busca de la cima del podio.
La historia de Emanuel comenzó en la vereda Las Cuchillas de San José, donde dio sus primeros pasos recogiendo las pelotas que su hermano mayor perdía en los entrenamientos. Su madre, Doña Yolanda García, recuerda los sacrificios económicos, las deudas y la venta de alimentos caseros que la familia tuvo que hacer para financiar los primeros viajes y giras deportivas. A los 10 años, el antioqueño dio el salto a Europa para formarse en España junto a su entrenador Camilo Giraldo.
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"Lo único que se me vino fueron las lágrimas y recordar tanto sacrificio cuando el niño hacía sus dulces para llevar a vender al coliseo. Fueron muchas cosas; cuando a mí me tocaba cada ocho días ir a vender los tamales y los desayunos. A todos, pues, agradecerles mucho, mucho por el apoyo", afirmó la madre de Emanuel, Yolanda García.
El abanderado de la delegación colombiana llega a la disputa del título tras dejar en el camino a las potencias asiáticas de la disciplina. En los cuartos de final superó 4-1 al chino Hechen Li y en la semifinal ratificó su nivel al vencer con el mismo marcador, 4-1, al surcoreano Ki Li Ho. Esos triunfos lo instalaron en el duelo decisivo frente a Kawakami, un rival conocido al que ya logró derrotar 3-2 este mismo año durante un certamen disputado en Corea del Sur.
Para su madre, el presente de Emanuel representa la recompensa a años de disciplina y trabajo ininterrumpido. Doña Yolanda ha manifestado públicamente el orgullo y la tranquilidad que le produce ver a su hijo competir en el escenario internacional, destacando que el respaldo familiar y la preparación técnica previa han sido los pilares fundamentales para consolidar su carrera en el circuito juvenil global.
"Él me lo dijo muchas veces: "Mami, me duele dejar a mis papás, pero voy por mis sueños". En estos días volvió a repetírmelo. Son sentimientos encontrados; fue muy duro soltarlo, pero él está feliz y la felicidad de los hijos es la de uno como padre", agregó García.
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Con el cupo asegurado en el podio olímpico juvenil, la raqueta rionegrera busca cerrar la jornada en lo más alto del torneo en territorio africano. El tenimesista antioqueño proyecta este resultado como el primer gran escalón en su camino de preparación hacia los Juegos Olímpicos absolutos de Los Ángeles 2028.