Denuncian mal procedimiento médico a una joven de 17 años en Clínica de la Policía en Envigado, Antioquia. Según narró la madre a Blu Radio la menor de edad debía someterse a un procedimiento sencillo para quitarle los cayos de los pies y terminó con el nervio muerto, lo que le imposibilita caminar.
Valeria García Lora, una joven que para ese momento tenía 16 años de edad, fue sometida el 20 de marzo de 2024 a un procedimiento de resección de callos en el pie, recomendado por motivos estéticos y de incomodidad, sin saber que esto traería serias consecuencias para su vida diaria.
Según denunció ante la Procuraduría Provincial del Valle de Aburrá y la Fiscalía su madre Cecilia Lora, el procedimiento, realizado por un médico general, presuntamente presentó errores desde el inicio: la anestesia “fue mal aplicada, atravesando el dedo de la paciente, lo que generó dolor inmediato”, a lo que la médica minimizó la queja de la joven, atribuyéndola a que era "muy mimada".
Lo que siguió de allí ha sido un verdadero calvario para la adolescente, de acuerdo con su madre, quien en diálogo con Blu Radio detalló que el procedimiento fue excesivamente invasivo, dejando heridas abiertas y daños en los dedos. Primero experimentó dolor intenso y persistente, lo que motivó que acudieran a urgencias ocho días después donde se diagnosticó infección en tejidos blandos.
Lora aseguró que la remisión a un especialista fue tardía y solo se logró tras múltiples quejas ante la Supersalud, lo que deterioró su vida un año más, cuando por fin dieron con su diagnóstico.
“La electromiografía sí mostró que efectivamente el nervio estaba muerto. Ya otra vez el problema conseguir otra vez la cita con la médica, pues otra vez a a la Supersalud y ya la médica la vio y nos dijo que sí, que el nervio estaba muerto y que si en la clínica ellos mismos le hubieran corrido con una cita, pues con uno un especialista en los seis primeros meses del procedimiento a la niña le hubieran podido salvar el nervio”, aseveró.
La madre expuso que aunque se le ofrecieron tres opciones quirúrgicas, la cirugía realizada no mejoró la condición de Valeria, quien continuó con dolor, inflamación y secuelas funcionales; pasando de afectar no solo el pie, sino también la rodilla, cadera y espalda debido a la cojera.
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“Ella no le puede poner ninguna clase de zapatos porque siente que se le va a reventar el dedo. Esa es la palabra de ella. No puede caminar, ella no puede trotar. Lo único que puede hacer ella es estar sentada con su pie estiradito para que ella evite el dolor. A ella el médico le diagnosticó una enfermedad que ya es un dolor crónico que ella tiene debido a eso”, relató.
Más allá de que la joven perdió el año escolar por inasistencia y debió cambiar a un sistema de validación dominical, además de que ha desarrollado sobrepeso y depresión por la limitación funcional y el bullying escolar, la familia cuestiona que la atención en salud deba gestionarse siempre a través de quejas ante los entes de control.
En la última audiencia del caso, desarrollada el 21 de mayo, la defensa de la Clínica de la Policía aseguró que no conciliarán porque a su juicio no hubo negligencia médica y ni falta de oportunidad en la atención.
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“Se decidió por unanimidad no conciliar teniendo en cuenta el que no se reúnen los elementos que configuran la responsabilidad respecto de la Policía Nacional Dirección de Sanidad, aunado a que frente a los hechos esbozados no se observa lo culpa grave por el personal que puso la atención en salud, así como tampoco se observa falta oportunidad en la prestación de los servicios de salud”, agregó el abogado de la familia.
Blu Radio se comunicó con la Policía Nacional, a través de su equipo de comunicaciones en Bogotá, para conocer su versión sobre los hechos, al ser de la Dirección de Sanidad, y la respuesta fue que el caso "está en investigación". La historia clínica no se puede difundir por estar bajo reserva médica". Esto pese a que este medio cuenta con este documento.