Las intensas lluvias, vientos fuertes y altas temperaturas tienen en alerta a varias subregiones. En medio de los estragos por el Fenómeno de El Niño, entidad ambiental confirmó que ya son 71 vendavales registrados durante este año.
El caso más reciente se registra en el municipio de Anorí, donde las autoridades locales adelantan la caracterización de las familias afectadas y la consolidación de reportes para recibir apoyo subsidiario departamental. Sin embargo, la situación no es exclusiva de esta localidad: un evento similar dejó 38 familias damnificadas en el municipio de Cocorná.
Desde el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo se explicó que, en el último mes, el territorio también ha contabilizado cerca de 56 inundaciones, las cuales han sido atendidas inicialmente con la capacidad instalada de los municipios.
"Alrededor de 56 inundaciones y los municipios han logrado, con su capacidad instalada, atender estas inundaciones que se presentan en el territorio. Y nosotros, desde la gran mantenemos no solamente el puesto de mando unificado, sino también los canales de atención con los consejos municipales de gestión del riesgo para la atención subsidiaria por parte del departamento", manifestó Paredes.
Ante la duda frecuente de la ciudadanía sobre cómo llueve o hay vendavales en plena temporada seca, las autoridades aclararon que el Fenómeno de El Niño presenta estas variabilidades: aunque la tendencia general es a la reducción de caudales y al aumento de temperaturas, esto no descarta la aparición repentina de precipitaciones aisladas y vientos fuertes, manteniéndose condiciones de vulnerabilidad especialmente en zonas como el Bajo Cauca, el Magdalena Medio y el Urabá.
Frente a este panorama, las autoridades recordaron que los municipios son los primeros respondientes en el territorio y deben activar sus capacidades de respuesta antes de escalar las solicitudes al departamento.