Lo ocurrido con Mateo Pérez evidenció el crítico panorama de seguridad en el Norte de Antioquia: 15 homicidios más que el año pasado. La comunidad confinada de al menos 3 veredas, tiene que rendir cuentas a la Disidencias de Calarcá.
El vil asesinato de Mateo Pérez Rueda prendió las alarmas de lo que está pasando en el Norte antioqueño, una subregión históricamente golpeada por la violencia y que hoy sigue siendo azotada por el actuar criminal de ELN, Clan del Golfo y las disidencias.
La disputa por las rentas ilegales han provocado desplazamientos, homicidios, atentados y un sinfín de delitos que mantienen bajo el yugo del temor a los habitantes de varios municipios que ven con preocupación como las muertes violentas han aumentado en consideración con las cifras del año inmediatamente anterior.
El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Martínez, indicó que el miedo que se vive en esta zona del departamento hace que la presencia de las autoridades sea complicada y cada vez más lejana las zonas rurales, factor que ha contribuido a que los homicidios han aumentado respecto al año pasado.
“15 muertos más con respecto al año pasado. Ahí hay una situación muy compleja, todo dinamizado por el clan del Golfo con el Frente 36 por el control de rentas criminales”; afirmó el secretario Martínez.
Sobre situaciones específicas se debe hablar de lo que ocurre en Briceño, donde no sólo asesinaron de manera macabra a Mateo Pérez Rueda, sino que allí la lucha delincuencial tiene a 10 personas desplazadas sin la posibilidad de regresar a su viviendas hace varias semanas.
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Sin embargo, el fotoreportero Jesús Abad Colorado, que estuvo en este municipio en una misión humanitaria para tratar de dar con el paradero del joven periodista, relató la insólita situación que vivo en el campo, en donde las personas tienen que mostrarle a los drones de grupos armados lo que llevan en sus manos para evitar ataques terroristas.
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“Y uno de ellos en particular que siembra café me dijo…()... "Por encima de nuestras cabezas, de nuestras casas y donde están los cultivos de café, a veces pasa un dron"... Y entonces nosotros paramos para mirar al dron porque sabe que tienen que mirar al dron y mostrarle su canasto con los granos de café porque tienen miedo de que los asesine”; aseveró.
Ante estás alarmantes situaciones que se viven en el Norte antioqueño y que suman, por ejemplo, a la reciente quema de tres vehículos en la vía Medellín - Costa Atlántica por parte del ELN, las autoridades en Antioquia siguen insistiendo por una gran ofensiva de la Fuerza Pública como se hizo en el pasado en El Plateado, Cauca.