El reciente cese de actividades por parte de anestesiólogos que prestan sus servicios en el Hospital San Vicente de Paúl en el municipio Caldas puso sobre la mesa el complejo panorama financiero que atraviesa la institución en el sur del Valle de Aburrá con deudas muy por encima a los cerca de 1.300 millones de pesos.
En las últimas horas el centro asistencial se pronunció asegurando que una de las principales razones que explican las actuales complejidades financieras tiene que ver con la disminución en los recursos desembolsados en los últimos meses por parte de la EPS mixta Savia Salud.
Según el gerente del hospital, Juan Carlos Sánchez, los giros han presentado una disminución cercana al 55%, e incluso en algunos periodos no han alcanzado el 15% de lo facturado, generando una cartera con especialistas y proveedores que supera los 8.000 millones de pesos.
"Entendemos que eso hoy se traduce en cirugías aplazadas, en procesos detenidos, en familias y pacientes esperando. Y, créame, los entendemos, porque para nosotros no son cifras, son vidas", destacó.
Si bien el directivo indicó que la EPS ya saldó las deudas con los anestesiólogos en paro y estos reanudaron sus labores, siguen procesos de conciliación con la participación de su agente interventora.
También expresaron que elevaron solicitudes ante la Gobernación de Antioquia, la Dirección Seccional de Salud y el Ministerio de Salud, en búsqueda de alternativas que fortalezcan la sostenibilidad financiera del centro asistencial que también presta sus servicios a pacientes de varios municipios del Suroeste de Antioquia