Más de 2.000 autopartes de presunta procedencia ilegal, dos motocicletas recuperadas y varios establecimientos cerrados dejó una contundente intervención de las autoridades en el sector de La Bayadera, en pleno centro de Medellín, una de las zonas históricamente señaladas por las investigaciones sobre comercialización clandestina de repuestos y automotores robados.
El operativo, liderado por la Policía Nacional en articulación con la Fiscalía General de la Nación y la Alcaldía de Medellín, buscó golpear las estructuras criminales dedicadas al hurto de vehículos y al desmantelamiento de automotores para su venta por partes.
La ofensiva se concentró en la comuna La Candelaria y movilizó a más de 300 uniformados de distintas especialidades, entre ellos peritos expertos en identificación automotriz.
Durante las diligencias, los investigadores inspeccionaron motores, chasises y autopartes para detectar alteraciones en números de identificación y otras maniobras utilizadas para encubrir el origen ilícito de los vehículos.
Las verificaciones permitieron descubrir piezas que, según el coronel Julián Gil, comandante Operativo de Seguridad y Convivencia Ciudadana de la Policía Metropolitana, estarían vinculadas con redes de robo y comercialización ilegal de automotores.
"Como resultado de esta intervención, fueron realizados 5 allanamientos, logrando la captura en flagrancia de una persona por falsedad marcaria, la recuperación de 2 vehículos y la incautación de más de 2.000 autopartes y un motor presuntamente vinculados a actividades ilícitas", dijo.
Con este golpe, las autoridades aseguran haber impactado directamente las finanzas de las estructuras criminales que operan alrededor del mercado ilegal de autopartes en Medellín. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la afectación a las rentas ilícitas de estas redes delincuenciales superaría los 200 millones de pesos.