El fenómeno de El Niño que se fortalece en el Pacífico también genera preocupación por otros posibles efectos que tendrá en el Valle de Aburrá. Según el Sistema de Alertas Tempranas (SIATA), se estima una probabilidad superior al 90 % de que el evento alcance una intensidad muy fuerte entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, mientras que la posibilidad de que llegue a una intensidad histórica es del 69 %.
Uno de los principales efectos que podrían sentirse en el territorio metropolitano será el aumento de la insolación, debido a una menor cobertura de nubes. Esta condición estará acompañada de un incremento de la temperatura del aire y una disminución de la humedad en la vegetación y el suelo.
Ante este panorama, las autoridades llaman la atención sobre la importancia de protegerse de la radiación solar, especialmente durante las horas de mayor intensidad. De acuerdo con expertos de la entidad, entre las 11:00 a. m. y las 2:00 p. m. se registran los niveles más altos de radiación UV en el Valle de Aburrá, como lo advirtió Daniel Ruiz Carrascal, coordinador del Proyecto SIATA.
"Los modelos de pronóstico sugieren que se espera un pico de calentamiento inusual del Pacífico tropical oriental y central en el trimestre octubre, noviembre, diciembre de este año. Se tiene una probabilidad del 69 por 100 de que alcance una intensidad que lo cualifique como un niño sin precedente en la historia de registros que tenemos disponibles, que va al pasado, al año 1950", indicó.
Por lo pronto, la recomendación es utilizar protección solar desde las 9:00 a. m., además de usar gorra o sombrero, gafas con protección UV y ropa fresca. También se aconseja mantener una hidratación constante.
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El SIATA recordó además la necesidad de hacer un uso responsable del agua, pues la reducción de las lluvias podría disminuir los niveles de ríos y quebradas y aumentar el riesgo de desabastecimiento.