La situación de orden público en el departamento de Antioquia es una de las preocupaciones más latentes de las autoridades y más aún cuando el gobernador Andrés Julián Rendón confirmó que en más del 75 % de los corregimientos no hay presencia de la Policía Nacional, es decir, que no tienen una subestación o agentes designados propiamente, fuera de los de los cascos urbanos de dichas localidades.
La información suministrada por el mandatario se da en medio del refuerzo operacional de más de 400 policías que llegaron al departamento de cara a las elecciones presidenciales, no obstante, la preocupación sigue creciendo con la poca autoridad de la fuerza pública en algunas regiones.
"Cuando yo fui secretario de Gobierno de Antioquia, el departamento de policía de Antioquia, donde van a ir a parar buena parte estos uniformados, tenía cerca de 9000 unidades, hoy tiene menos de 5000. Entonces, decir que le llegan a ese departamento 430 unidades es que le llegue un aumento del 10 por 100 en su pie de fuerza. Antioquia tiene, como ustedes lo saben, 125 municipios, pero ojo, tenemos cerca de 300 corregimientos que son muchos más extensos o más poblados que propias unidades municipales, municipales y no tienen policía, solo hay policía en 50", expuso el mandatario.
Hay que mencionar que en muchos de esos lugares de la ruralidad antioqueña hay presencia activa y masiva de grupos como el Clan del Golfo, las disidencias o el ELN que luchan por el control territorial de estas zonas.
Y es que precisamente uno de los pedidos más frecuentes que se hacen desde Norte, Nordeste, Suroeste, Bajo Cauca o Magdalena Medio es que la fuerza pública haga más presencia en esos corregimientos que no tienen en el día a día la protección de los policías.
Se espera que una vez pase la jornada electoral, varios uniformados puedan ser usados por las autoridades para hacer más operativo de control y prevención en aquellas zonas en donde la criminalidad abunda y las comunidades viven bajo tensión y miedo debido a la presencia de ilegales que aprovechan la “zona libre” para cometer diferentes delitos.