La administración Distrital y el Metro de Medellín avanzan en la estructuración de un nuevo sistema de transporte que busca unir el corregimiento de San Antonio de Prado con el municipio de La Estrella, como parte de la estrategia para mejorar la conectividad en el sur del Valle de Aburrá.
El proyecto, que aún se encuentra en fase de estudios, contempla una alternativa aérea que ampliará las opciones de acceso a este territorio, históricamente limitado en su conexión vial.
Entre los principales beneficios proyectados está la disminución en los tiempos de viaje. Trayectos que actualmente pueden superar los 45 minutos se reducirían a cerca de 20, facilitando el desplazamiento hacia centros de empleo, instituciones educativas y servicios esenciales.
El gerente del Metro, Tomás Elejalde, indicó que ya empezaron los acercamientos con las comunidades del territorio para resolver sus inquietudes frente a la obra.
"Todas las personas se hacen una serie de preguntas, entonces, estamos poco a poco abordando en todos estos temas, conociendo a la comunidad acá, las juntas de acción comunal, los líderes comunitarios, los líderes de la juventud, los líderes de los adultos mayores. Todo el esquema social está desplegado como siempre lo hemos hecho", dijo el directivo.
La línea propuesta tendría una extensión cercana a los cinco kilómetros e incluirá seis estaciones. Según estimaciones preliminares, podría movilizar hasta 2.700 pasajeros por hora en cada sentido, lo que se traduciría en alrededor de 30.000 usuarios diarios y un impacto directo en más de 200.000 habitantes.
El alcalde Federico Gutiérrez se refirió a las fases que seguirán en los próximos meses y que implicarán recursos por 1.3 billones de pesos, asumidos en su totalidad por el distrito.
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"¿Qué sigue en las fases? Si acá terminar el año, toda la estructuración técnica, legal y financiera del sistema. ¿Qué sigue? Lograr la viabilidad financiera. Seguramente llevaremos un proyecto al Concejo de Medellín para vigencias futuras, porque esto es un proyecto que tomará dos años y medio de construcción".
Esta nueva línea sería el séptimo metrocable del área metropolitana y el de mayor longitud dentro del sistema urbano de transporte. El cronograma plantea que, de superarse la etapa de factibilidad, el proceso de contratación podría abrirse para el tercer trimestre de 2027.