La conexión terrestre entre Turbo y el corregimiento de Nuevo Antioquia comenzó a recuperar sus condiciones de movilidad luego de las afectaciones que dejó el terremoto del pasado 9 de octubre en Panamá.
La emergencia había provocado deformaciones y grietas en el terreno, comprometiendo la circulación por este corredor y dificultando el desplazamiento de cerca de 15.000 habitantes de la zona.
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El Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran) adelantó trabajos de rehabilitación en aproximadamente 800 metros lineales de la carretera, donde se identificaron daños asociados a la reactivación de diapiros de lodo como consecuencia del movimiento sísmico.
Las labores incluyeron el uso de maquinaria amarilla y el acompañamiento de personal técnico. Con bulldozer se realizó la renivelación del terreno, mientras que una motoniveladora y un vibrocompactador fueron utilizados para estabilizar la superficie. También se incorporó material de afirmado en los puntos donde las grietas habían comprometido la estructura de la carretera. Al respecto la directora del Dagran, Vanessa Paredes.
"La Gobernación de Antioquia a través del Dagran, dispusimos de maquinaria amarilla para mejorar las condiciones de movilidad y acceso de estas comunidades", afirmó la funcionaria.
La intervención contempló, además, obras para controlar el comportamiento del agua en el sector. Se construyeron canales, se instalaron tuberías de PVC para conducir los flujos superficiales y se adecuaron filtros con roca de gran tamaño, con el propósito de permitir que el agua circule por debajo de la vía y reducir nuevas afectaciones.