La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) lanzó una alerta nacional por la creciente circulación de armas de fuego, municiones y explosivos en entornos urbanos, luego del atentado con granada ocurrido recientemente en Bogotá.
De acuerdo con la entidad, este tipo de hechos no responde a situaciones aisladas, sino a problemas estructurales en el control, la incautación, el seguimiento y la trazabilidad de armas ilegales, responsabilidades que recaen directamente en las entidades del orden nacional.
“La ausencia de mecanismos efectivos de control a la circulación de armas, municiones y explosivos, así como la falta de una política sostenida de desarme general, incrementa de manera significativa el riesgo de violencia urbana y eleva los niveles de letalidad de los delitos en las ciudades capitales. La presencia de explosivos de uso militar en zonas residenciales y comerciales evidencia una escalada cualitativa y operativa de las capacidades armadas de las estructuras criminales que hoy operan en los principales centros urbanos del país”, aseguraron.
De acuerdo con el análisis técnico de la entidad, con corte a 2024, elaborado por la Dirección de Seguridad de Asocapitales con base en cifras oficiales, Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga concentran una parte crítica de la violencia armada en Colombia. En estas ciudades se registró el 23.8 % de las armas incautadas a nivel nacional y una alta participación de armas de fuego en delitos como hurtos a personas, hurtos al comercio y homicidios intencionales.
Las cifras también evidencian altas tasas de delitos cometidos con armas de fuego por cada 100.000 habitantes, especialmente en Bucaramanga, Bogotá y Medellín, lo que confirma una elevada disponibilidad y uso de este tipo de armamento en zonas densamente pobladas.
Asocapitales señaló que el mercado ilegal de armas ha evolucionado, con un mayor peso del contrabando transnacional, el aumento de armas artesanales y el uso de plataformas digitales para la venta ilegal, lo que ha dificultado las labores de control por parte de las autoridades.
Finalmente, la asociación reiteró que, aunque las ciudades enfrentan directamente los impactos de esta problemática, no tienen competencia integral sobre el control de armas. Por ello, hizo un llamado al Gobierno nacional para fortalecer de manera sostenida y articulada las acciones de control, incautación y trazabilidad, con el fin de prevenir nuevos hechos de alto impacto y proteger la seguridad ciudadana.