En el norte de Bogotá, la carrera 7 es mucho más que una vía, pues es una arteria principal por donde circulan miles de vehículos a diario, conectando zonas residenciales, comerciales y financieras de la ciudad. A cualquier hora, el flujo es constante y detenerse allí suele ser sinónimo de congestión.
Por eso, cualquier intervención en este corredor genera preocupación y expectativa entre los ciudadanos. Sin embargo, esta vez no se trata solo de movilidad, sino de una transformación silenciosa que ocurrirá bajo tierra.
Según la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, Bogotá se prepara para estrenar un nuevo sistema de alcantarillado moderno en uno de sus puntos más transitados, con obras que prometen mejorar el ambiente, la infraestructura y la calidad de vida de miles de ciudadanos.
Bogotá estrenará nuevo alcantarillado en carrera 7
La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá anunció el inicio de las obras para instalar una nueva tubería en la carrera 7 con calle 120A, en la localidad de Usaquén. El proyecto comenzará el 18 de abril y busca optimizar la recolección y transporte de aguas residuales hacia el sistema sanitario de la ciudad.
Esta intervención hace parte de una estrategia más amplia de descontaminación de cuerpos de agua, especialmente del Canal Molinos, uno de los puntos críticos en esta zona del norte de la capital.
Los trabajos beneficiarán directamente a barrios como Santa Bárbara Oriental, Santa Ana y Santa Bárbara Central, así como a habitantes de Usaquén y Suba, quienes han enfrentado durante años problemas como malos olores y afectaciones ambientales.
Obra se hará con tecnología única sin romper la vía
Uno de los aspectos más innovadores y poco comunes en este tipo de obras es el uso de una tecnología llamada Auger Boring, un sistema de instalación sin necesidad de abrir zanjas extensas en la vía.
Esto significa que, a diferencia de las obras tradicionales, no será necesario levantar completamente la carrera 7. En su lugar, se intervendrán puntos específicos para instalar la tubería de forma subterránea, reduciendo significativamente el impacto en la movilidad.
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El proyecto hace parte de una intervención más amplia en el sector del Canal Molinos, con una inversión cercana a los $8 mil millones. El tramo específico en la carrera 7 tiene como fecha estimada de finalización el 31 de mayo de 2026.
Además, las obras están articuladas con el desarrollo del corredor de la carrera 7, en coordinación con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), lo que permitirá integrar mejoras en movilidad e infraestructura de alcantarillado en una misma intervención.
Más allá de la obra física, el objetivo de fondo es ambiental. La nueva tubería permitirá reducir los vertimientos al Canal Molinos, lo que se traducirá en una disminución de la contaminación, mejores condiciones sanitarias y una recuperación progresiva del entorno.
Así será el manejo del tráfico
Durante la ejecución de las obras en la carrera 7 con calle 120A, el paso por la vía no se cerrará completamente, pero sí tendrá restricciones importantes que los conductores deben tener en cuenta.
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- Se implementará el cierre del carril oriental en la calzada sur–norte de la carrera 7.
- Además, continuará el cierre que ya existe en el carril sur de la calle 120A, al occidente de la carrera 7.
- El tránsito vehicular seguirá habilitado por los carriles restantes, pero con reducción en la capacidad de la vía.
La obra contará con un plan de manejo de tráfico activo las 24 horas, coordinado con la Secretaría de Movilidad. Esto incluye:
- Presencia de auxiliares de tránsito en la zona.
- Señalización especial para guiar a conductores y peatones.
- Programación de trabajos en horario nocturno, especialmente para el ingreso de maquinaria, con el fin de disminuir el impacto en horas pico.
Un punto importante es que, gracias a la tecnología sin zanja (Auger Boring), no será necesario levantar toda la vía ni hacer cierres totales, lo que permite mantener la circulación, aunque más lenta.
En resumen, sí habrá afectaciones y posibles congestiones, pero el objetivo es mantener el flujo vehicular activo mientras avanzan las obras.