En Bogotá es común encontrar montañas de escombros abandonadas en esquinas, separadores, lotes vacíos y hasta en ríos o humedales. Restos de cemento, ladrillo, tierra y materiales de construcción terminan muchas veces en puntos clandestinos, afectando el espacio públicoEsto genera contaminación visual, obstrucción de vías y alcantarillas, malos olores e incluso riesgos para peatones y conductores, pues durante temporadas de lluvias, estos residuos también pueden agravar problemas de drenaje e inundaciones en distintos sectores de la ciudad.Ahora, el Distrito busca cambiar ese panorama con una estrategia que apunta al “fin de los escombros” como desecho sin utilidad.Residuos de obras serán convertidos en material reutilizableLa apuesta del Distrito consiste en transformar buena parte de estos residuos en nuevos materiales reutilizables para obras de infraestructura, mantenimiento vial y construcción de andenes.La iniciativa hace parte del modelo de economía circular que adelanta Bogotá para reducir la cantidad de residuos que llegan al relleno sanitario Doña Juana.Para ello, se implementó una planta especializada de tres hectáreas destinada al tratamiento integral de residuos provenientes de puntos críticos y de arrojo clandestino.Según explicó el Distrito, la planta cuenta con tecnología para procesar residuos de construcción y demolición, permitiendo transformar cerca de 350 toneladas diarias en materiales aprovechables. Estos elementos reciclados pueden ser utilizados posteriormente en proyectos de urbanismo y mantenimiento de vías y andenes.Uno de los objetivos más ambiciosos del proyecto es aumentar el aprovechamiento de estos residuos. Actualmente, de cada tonelada recolectada en puntos críticos, cerca del 33 % logra recuperarse mediante procesos de separación y transformación, según datos de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP). La meta distrital es alcanzar un 70 % de reutilización.La entidad indica que las cifras muestran la magnitud del problema. Durante 2026, Bogotá ha recolectado 129.315 toneladas de residuos provenientes principalmente de arrojo clandestino.De ese total, 58.010 toneladas fueron sometidas a procesos de gestión integral y tratamiento, mientras que más de 71.000 toneladas todavía tuvieron que ser llevadas a disposición final.Además, en lo corrido del año se han valorizado 41.892 toneladas de residuos mediante procesos de clasificación y reciclaje para producir agregados reutilizables en obras civiles.“Diariamente al relleno sanitario Doña Juana ingresan aproximadamente 5.875 toneladas de residuos, por eso le hacemos un llamado a la ciudadanía recordándoles que el mejor residuo es el que no se produce”, señaló Armando Ojeda, director de la UAESP.Aunque el Distrito avanza en infraestructura y tratamiento de residuos, la administración insistió en que la cultura ciudadana seguirá siendo clave para disminuir los puntos de arrojo ilegal que persisten en varias localidades de la capital.
Las obras de la Línea 1 del metro de Bogotá no solo han transformado la movilidad de la ciudad, sino que también han permitido que salgan a la luz piezas de gran valor histórico y arqueológico en el territorio capitalino.Mientras avanza la construcción de la obra más importante del país, arqueólogos y expertos trabajan en el rescate de objetos encontrados durante las excavaciones realizadas en diferentes frentes de obra.De momento, la Línea 1 del metro ya suma un avance superior al 77 % y ya comenzaron varias pruebas con los primeros trenes que arribaron a Bogotá.Encuentran objetos con valor histórico en BogotáSegún confirmó María Alejandra Buitrago, durante las labores de excavación han aparecido varios elementos considerados patrimonio arqueológico.Entre los objetos recuperados se encuentran fragmentos de cerámica y sedimentos con semillas que ahora son sometidos a procesos especializados de restauración y conservación.La labor de los arqueólogos consiste en monitorear permanentemente las excavaciones para proteger cualquier pieza histórica que pueda encontrarse bajo tierra. Posteriormente, los materiales son trasladados a laboratorios donde se adelantan trabajos de limpieza, clasificación y reconstrucción.De acuerdo con lo explicado por la especialista, estos fragmentos son unidos mediante resinas acrílicas con la intención de recuperar parcialmente las piezas originales y preservar su valor histórico.Metro de Bogotá avanza mientras recuperan patrimonio históricoEl hallazgo de estos objetos ocurre en medio del acelerado avance de las obras de la Línea 1 del metro de Bogotá, proyecto que ya supera los 13 kilómetros de viaducto construido.La megaobra conectará el sur y el norte de Bogotá en aproximadamente 27 minutos y contará con 16 estaciones distribuidas a lo largo de 23,9 kilómetros.Además, la Empresa Metro de Bogotá confirmó que el patio taller tendrá capacidad para albergar hasta 60 trenes de seis vagones, cada uno con espacio para movilizar cerca de 1.800 pasajeros.La velocidad promedio del sistema será de 43 kilómetros por hora y se espera que entre en operación en 2028.Pruebas del metro de Bogotá ya están en marchaEl proyecto también inició la etapa de pruebas con la llegada progresiva de los primeros vagones a la ciudad.De acuerdo con la información oficial, actualmente se encuentran en Bogotá varios trenes que harán parte de la primera línea y ya avanzan las pruebas técnicas en el patio taller de Bosa.Mientras las estructuras elevadas avanzan sobre corredores como la avenida Caracas, la avenida Primero de Mayo y la avenida Villavicencio, los hallazgos arqueológicos recuerdan que debajo de la ciudad también permanece parte de la historia de Bogotá.
Desde hace algunos años, Bogotá se ha convertido en una ciudad con obras en varios puntos, lo cual dificulta la movilidad de los conductores, debido a los constantes cierres viales. Uno de los corredores más neurálgicos es la avenida 68, pues en horas pico el tránsito es complejo, ya que allí se están llevando a cabo las obras de la implementación de TransMilenio.Según Orlando Molano, director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), junto con la Alcaldía, el proyecto ya completó un 80,73 % de avance general, por lo cual dentro de poco los bogotanos podrán disfrutar de un nuevo servicio y un corredor sin mayores congestiones.“Este año, la instrucción del alcalde, Carlos Fernando Galán, es que ya tengamos TransMilenio conectando la av. Las Américas con la av. 68 hasta llegar al Grupo 5, que es el que queda en la 26, y de ahí conectar con la troncal de la 26 hasta la estación Museo Nacional”, indicó el directorFrente a esto, el IDU informó que activará cierres en una importante intersección de la ciudad para continuar con las obras en la avenida 68; el cierre será por más de un mes.Importante cruce vehícular en Bogotá tendrá cierres por más de un mesDe acuerdo con la entidad, los cierres se hacen con el fin de adelantar las actividades de construcción de las redes y adecuación vial en la av carrera 19 por av calle 100. El cronograma de cierres presentado cuenta con “cuatro etapas no simultáneas a partir de las 12:00 a. m. de este viernes 15 de mayo de 2026 y finalizarán aproximadamente en cinco meses”.Cierre de dos carriles, sentido norte - sur, en la av. carrera 19 entre av. calle 100 y 25 metros al norte. Cierre de un carril, sentido sur - norte, en la av. carrera 19 entre av. calle 100 y 25 metros al norte.Cierre de dos carriles, sentido occidente - oriente, en la av. calle 100 entre av. carrera 19 y 30 metros al occidente.Cierre de dos carriles, sentido occidente - oriente, en la av. calle 100 entre av. carrera 19 y 13 metros al oriente.Cierre de un carril, sentido sur - norte, en la av. carrera 19 entre av. calle 100 y 5 metros al sur.Cierre de un carril, sentido norte - sur, en la av. carrera 19 entre av. calle 100 y 5 metros al sur.En ese sentido, la Secretaría de Movilidad indicó un plan de manejo de tránsito en la intersección de la av. carrera 19 por av. calle 100 para garantizar la movilidad de los ciudadanos en la vía:Tránsito de vehículos particulares y transporte públicoPara los usuarios que transiten en sentido norte - sur por la av. carrera 19 y continúen al sur o tomen la av. calle 100 al oriente o al occidente, deben continuar transitando por los dos carriles que quedarán habilitados, según las líneas azules en la imagen.Los usuarios que transiten en sentido sur - norte por la av. carrera 19 podrán continuar por un carril que quedará habilitado, según las líneas rojas en la imagen.Además los usuarios que transiten en sentido occidente - oriente, por la av. calle 100 deben continuar por los tres carriles que quedarán habilitados en la parte derecha de la vía.¿Cómo será el tránsito peatonal en la zona de cierre?Según las entidades, los andenes y la infraestructura existente para peatones y ciclistas no sufrirán ningún tipo de afectación; no obstante, deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:Transitar con precaución atendiendo la señalización para que puedan efectuar sus recorridos habituales sin contratiempos.Los conductores deben transitar con precaución y acatar la señalización dispuesta en el área de influencia del PMT.Actores viales deben seguir las instrucciones y recomendaciones de los auxiliares de tránsito y personal encargado para dicha actividad.
En el norte de Bogotá, la carrera 7 es mucho más que una vía, pues es una arteria principal por donde circulan miles de vehículos a diario, conectando zonas residenciales, comerciales y financieras de la ciudad. A cualquier hora, el flujo es constante y detenerse allí suele ser sinónimo de congestión.Por eso, cualquier intervención en este corredor genera preocupación y expectativa entre los ciudadanos. Sin embargo, esta vez no se trata solo de movilidad, sino de una transformación silenciosa que ocurrirá bajo tierra.Según la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, Bogotá se prepara para estrenar un nuevo sistema de alcantarillado moderno en uno de sus puntos más transitados, con obras que prometen mejorar el ambiente, la infraestructura y la calidad de vida de miles de ciudadanos.Bogotá estrenará nuevo alcantarillado en carrera 7La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá anunció el inicio de las obras para instalar una nueva tubería en la carrera 7 con calle 120A, en la localidad de Usaquén. El proyecto comenzará el 18 de abril y busca optimizar la recolección y transporte de aguas residuales hacia el sistema sanitario de la ciudad.Esta intervención hace parte de una estrategia más amplia de descontaminación de cuerpos de agua, especialmente del Canal Molinos, uno de los puntos críticos en esta zona del norte de la capital.Los trabajos beneficiarán directamente a barrios como Santa Bárbara Oriental, Santa Ana y Santa Bárbara Central, así como a habitantes de Usaquén y Suba, quienes han enfrentado durante años problemas como malos olores y afectaciones ambientales.Obra se hará con tecnología única sin romper la víaUno de los aspectos más innovadores y poco comunes en este tipo de obras es el uso de una tecnología llamada Auger Boring, un sistema de instalación sin necesidad de abrir zanjas extensas en la vía.Esto significa que, a diferencia de las obras tradicionales, no será necesario levantar completamente la carrera 7. En su lugar, se intervendrán puntos específicos para instalar la tubería de forma subterránea, reduciendo significativamente el impacto en la movilidad.El proyecto hace parte de una intervención más amplia en el sector del Canal Molinos, con una inversión cercana a los $8 mil millones. El tramo específico en la carrera 7 tiene como fecha estimada de finalización el 31 de mayo de 2026.Además, las obras están articuladas con el desarrollo del corredor de la carrera 7, en coordinación con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), lo que permitirá integrar mejoras en movilidad e infraestructura de alcantarillado en una misma intervención.Más allá de la obra física, el objetivo de fondo es ambiental. La nueva tubería permitirá reducir los vertimientos al Canal Molinos, lo que se traducirá en una disminución de la contaminación, mejores condiciones sanitarias y una recuperación progresiva del entorno.Así será el manejo del tráficoDurante la ejecución de las obras en la carrera 7 con calle 120A, el paso por la vía no se cerrará completamente, pero sí tendrá restricciones importantes que los conductores deben tener en cuenta.Se implementará el cierre del carril oriental en la calzada sur–norte de la carrera 7.Además, continuará el cierre que ya existe en el carril sur de la calle 120A, al occidente de la carrera 7.El tránsito vehicular seguirá habilitado por los carriles restantes, pero con reducción en la capacidad de la vía.La obra contará con un plan de manejo de tráfico activo las 24 horas, coordinado con la Secretaría de Movilidad. Esto incluye:Presencia de auxiliares de tránsito en la zona.Señalización especial para guiar a conductores y peatones.Programación de trabajos en horario nocturno, especialmente para el ingreso de maquinaria, con el fin de disminuir el impacto en horas pico.Un punto importante es que, gracias a la tecnología sin zanja (Auger Boring), no será necesario levantar toda la vía ni hacer cierres totales, lo que permite mantener la circulación, aunque más lenta.En resumen, sí habrá afectaciones y posibles congestiones, pero el objetivo es mantener el flujo vehicular activo mientras avanzan las obras.
A partir del próximo 30 de marzo, Bogotá dará a inicio a nuevas obras en el oriente de la ciudad con el inicio de la construcción de la nueva Carrera Séptima de la mano del Instituto de Desarrollarlo Urbano (IDU), pero la cual traerá algunas afectaciones y modificaciones en la movilidad de la capital.“Arranca el Corredor Carrera Séptima, entre las calles 99 y 200. Este es un contrato que se firmó en diciembre del 2023, por la anterior administración, y es de obligatorio cumplimiento. Ya terminamos la etapa de preconstrucción, así que ya arranca la construcción de los tres grupos: el primer grupo de la 99 a la 127; el segundo, de la 127 a la 183, y el tercero, de la 183 a la 200”, informó Orlando Molano, director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).¿Cuáles serán los puntos afectados por las nuevas obras en Bogotá?Los primeros movimientos de obra se harán entre las calles 119 y 121 con maquinaria en el sentido norte-sur y luego arrancará por las calles ya mencionadas. El objetivo será dejar los primeros 250 metros del carril de TransMilenio en el costado occidental.El paradero 173A01 dejará de operar en esta zona y se desplazará hasta el banco Davivienda frente al edificio Torre 123. En ese orden, la Fundación Santa Fe y las calles mencionadas serán los puntos afectados.“Hemos revisado todos los estudios y hemos mejorado lo posible. Vamos a tener mejor espacio público; pasamos de 200 000m2 a casi 400 000m2; vamos a tener una ciclorruta continua por el costado occidental y, sobre todo, hemos tenido especial cuidado en el tema ambiental. Vamos a trasladar 600 árboles y reemplazar 1500; al finalizar el proyecto vamos a plantar más de 4000 nuevos árboles. Además, vamos a tener alrededor de 400 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible que van a ayudar a mitigar las inundaciones”, indicó el director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Orlando Molano.
La Empresa Metro de Bogotá informó que, en la mañana de este miércoles 18 de marzo, maquinaria del consorcio Metro Línea 1 generó un daño en la placa superior del deprimido de la calle 72, rompiendo la estructura y produciendo la caída de material sobre la calzada.Esta situación obligó al cierre parcial de la vía, dando paso por un solo carril en este corredor desde las 11:00 a. m., mientras unidades de la Secretaría de Movilidad y el IDIGER realizan la limpieza de residuos en la vía y verifican que no haya riesgo de caída de material nuevamente en este sector.Es importante destacar que el deprimido de la calle 72 con avenida Caracas fue inaugurado y puesto en servicio de los ciudadanos el 17 de febrero de 2025, como parte de las obras de la primera línea de este servicio.Según informaron desde la Secretaría de Movilidad de Bogotá, se tuvo que hacer este cierre preventivo en este punto, en sentido occidente-oriente, debido a la caída de este material, el cual pudo generar accidentes en los vehículos que transitaban por allí.Desde la Empresa Metro señalaron que esto es producto de una deficiente gerencia y control del desarrollo de las actividades de las obras. Asimismo, destacaron que esto no representa ningún problema de estabilidad de la estructura del viaducto.“Queremos reiterar a la ciudadanía que este hecho no representa ningún problema de estabilidad estructural del viaducto. Las reparaciones correspondientes serán realizadas de manera inmediata para garantizar la seguridad y el buen desarrollo del proyecto”, se lee en el comunicado.Frente a esta situación, la Empresa Metro de Bogotá le solicitó al consorcio Metro Línea 1 que tome todas las medidas necesarias para fortalecer el control sobre las actividades de cada uno de los actores del proyecto, con el objetivo de evitar que se repitan situaciones similares que puedan generar daños o accidentes en la ciudad.
El proyecto del Regiotram de Occidente vuelve a resonar luego de que se confirmara la fecha en la que iniciarán una de las fases más importantes para el desarrollo del proyecto: la construcción en Bogotá.En medio del crecimiento que los municipios aledaños a Bogotá han tenido, sumado a la necesidad de mejorar la movilidad regional, esta obra se perfila como una de las apuestas más importantes para conectar a la capital con los municipios cundinamarqueses.La iniciativa, liderada por la Gobernación, busca acercar territorios como Mosquera, Madrid, Funza y Facatativá con Bogotá, impactando a millones de personas que se movilizan día a día entre estos dos puntos.Regiotram anuncia fecha de inicio de megaobraDe acuerdo con lo revelado por Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, confirmó que en junio comenzarán las obras en la capital colombiana. De acuerdo con lo explicado, se iniciarán trabajos de cimentación, retiro de rieles y adecuación de terrenos, marcando así el arranque formal de la intervención urbana.El proyecto contará con un tren 100 % eléctrico, con capacidad de movilizar a 130.000 pasajeros al día y alcanzar velocidades de hasta 70 kilómetros por hora. Adicionalmente, se proyecta que durante los primeros 20 años de operación contribuya a reducir significativamente las emisiones contaminantes.La obra también avanzará fuera de Bogotá; de hecho, el patio taller El Corzo ya cuenta con un progreso cercano al 45 %, mientras que la estación de Mosquera continúa en fase de cimentación.Regiotram inicia obras en BogotáDentro de Bogotá, el trazado incluirá nueve estaciones que permitirán la conexión directa con el sistema de transporte de la ciudad. El recorrido iniciará en el sector de Catam, en Fontibón, y progresivamente avanzará hacia el centro de la ciudad, donde se integrará con la primera línea del metro.Las estaciones estarán distribuidas en puntos estratégicos del occidente y centro de la ciudad, lo que hará que sea más sencillo el acceso de miles de usuarios que hoy dependen de otros medios de transporte más congestionados.Este proyecto no solamente busca reducir tiempos de desplazamiento, sino también ofrecer una alternativa más sostenible y eficiente frente al crecimiento de las demandas y exigencias de movilidad en la región.Regiotram contará con puentes elevados en BogotáLa construcción del Regiotram también implicará cambios en la infraestructura vial. Para poder garantizar su operación, se levantarán puentes elevados en varias avenidas de la ciudad, así como pasos a nivel con control semafórico.Entre los puntos donde habrá intervenciones se destacan:Avenida BoyacáAvenida 68Avenida de Las AméricasNQSCarrera 40Carrera 50Avenida Ciudad de CaliEstos proyectos buscan evitar interferencias con el tráfico vehicular y mejorar la seguridad en los cruces del tren; de esta manera, se evitarían accidentes.Por su parte, el cronograma contempla que el sistema entre en operación parcial en octubre de 2027, cubriendo inicialmente el tramo entre Facatativá y Fontibón. Luego, para el año 2029 el recorrido llegaría hasta el centro de Bogotá, consolidando una conexión clave para la región, eliminando trancones y desplazamientos prolongados en el occidente de la capital.
Luego de que se conociera una denuncia por parte del concejal Jesús David Araque, mientras realizaba veeduría en una obra de construcción de apartamentos por un tractocamión que tapaba el paso a ciclistas y peatones, en la carrera 45 #116-76, le cayó una tolva a uno de los policías encargado de la seguridad del cabildante.“En el momento en que les advertí que estaban cometiendo varias irregularidades y poniendo en riesgo la vida e integridad de los transeúntes y de los mismos operarios se desplomó la tolva sobre el uniformado”, señaló Araque en sus redes sociales.Ante esta situación tanto la Alcaldía Local de Usaquén como el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) se pronunciaron y aseguraron que tomaron medidas correctivas contra la constructora de la obra.En medio de una visita de inspección evidenciaron que el constructor incumplía el Plan de Manejo de Tráfico (PMT), al realizar actividades que afectaban el espacio público y ponían en riesgo la integridad de las personas que transitaban por el lugar.Por esto, desde la Alcaldía Local ordenaron la suspensión inmediata de la obra por el incumplimiento y aseguraron que adelantarán las actuaciones administrativas correspondientes. Asimismo, la Policía Nacional impuso medida de comparendo a los responsables por las conductas que comprometieron la seguridad de los ciudadanos.“Debido a la denuncia recibida el día de hoy nos encontramos haciendo presencia desde la Alcaldía Local. Tras verificar la documentación encontramos que el constructor estaba incumpliendo el plan de manejo de tráfico, por lo que se tomó una medida correctiva de suspensión de la actividad. No vamos a permitir que las construcciones ocupen o afecten el espacio público ni pongan en riesgo la vida de las personas”, señaló Daniel Ortiz, alcalde local de Usaquén.Asimismo, durante el incidente también se registraron daños en infraestructura del espacio público, correspondiente a obras recientemente entregadas por el Instituto de Desarrollo Urbano, por lo que este adelantará las acciones legales correspondientes para la reparación de los daños causados.“Es muy importante contarles a los bogotanos y a las constructoras o empresas que estén haciendo obras, que por ningún motivo pueden afectar el espacio público o la movilidad de las personas. Por tal motivo, el IDU tomará las medidas jurídicas que correspondan contra la constructora por las afectaciones ocasionadas al espacio público y al mobiliario. No vamos a permitir que hagan lo que quieran con el espacio público”, concluyó el director del IDU, Orlando Molano.
El avance de las obras de la Línea 1 del metro de Bogotá sigue generando cambios e importantes afectaciones en la movilidad de la ciudad. De hecho, uno de los puntos que más ha dado de qué hablar es la avenida Caracas, pero recientemente la Av. Primera de Mayo también ha tenido impactos debido a las restricciones viales tanto para conductores como para peatones por las obras.Ante ello, la Secretaría Distrital de Movilidad confirmó que desde el 4 de marzo y por cerca de tres meses se presentarán cierres parciales en la Av. Primera de Mayo entre las calles 42 sur y 42C sur. Esta decisión responde a trabajos clave en la construcción del viaducto del metro, especialmente en el izaje de vigas metálicas y la construcción de la nave central, estructuras que son fundamentales para la infraestructura del nuevo sistema de transporte de Bogotá.Cambios y desvíos por cierres en la Av. Primera de MayoDe acuerdo con el cierre total de las calzadas en el tramo mencionado, las obras se llevarán a cabo en dos fases. Esto con el objetivo de mantener el tránsito en al menos uno de los sentidos; por lo tanto, la operación se ejecutará de la siguiente manera:Primera faseCierre total de la calzada norte de la avenida Primera de Mayo.La calzada sur operará con un carril en contraflujo para permitir circulación en ambos sentidos.Cierres parciales del andén norte durante el día.Cierre total nocturno del mismo andén.Restricciones en la intersección de la calle 42 sur durante la madrugada.Segunda faseCierre total de la calzada sur.La calzada norte asumirá el tránsito de vehículos particulares, transporte público y carga.Restricciones nocturnas en el andén y la ciclorruta del costado sur.Estos ajustes impactarán tanto a conductores como a peatones y ciclistas que utilizan esta zona de la ciudad.TransMilenio tendrá cambios en paraderosDe hecho, esos no serán los únicos cambios que se presentarán por el cierre. El SITP tendrá que mover algunas paradas para no afectar el servicio del sistema mientras las obras se llevan a cabo:Paraderos 638A08 y 638B08: se trasladan 200 metros al oriente.Paraderos 621A09 y 621B09: se moverán entre 45 y 350 metros, dependiendo de la fase de obra.Las autoridades recomiendan verificar con anticipación la ubicación actualizada de los paraderos para evitar retrasos en los desplazamientos diarios.Medidas para evitar tranconesUna de las medidas que se aplicará en las obras del metro es el contraflujo, estrategia que normalmente se emplea cuando se presentan intervenciones viales de gran impacto.La idea es habilitar un carril de manera temporal para transitar en sentido contrario al habitual, lo que permite que el tráfico continúe incluso cuando una de las calzadas está totalmente cerrada.Por lo tanto, la estrategia en la Av. Primera de Mayo busca que los trancones se reduzcan mientras las obras del metro se llevan a cabo, por lo que la Secretaría de Movilidad ha solicitado a los conductores prestar atención a la señalización y atender adecuadamente las indicaciones del personal de tránsito para evitar contratiempos.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, cuestionó la forma en que en el pasado se iniciaron varios proyectos de infraestructura en la capital sin contar con los predios necesarios para su ejecución. Durante una entrevista en Mañanas Blu 10:30, el mandatario indicó que este tipo de decisiones han generado retrasos en obras clave y complicaciones para la movilidad en la ciudad.El pronunciamiento se dio al referirse a los avances en la troncal de TransMilenio por la avenida 68, una de las obras más importantes para la movilidad de Bogotá. Según explicó, cuando su administración llegó encontró múltiples problemas de planeación.“Imagínese usted que una obra contratada en febrero del año 2020, nosotros llegamos en enero del 2024, cuatro años después, y no se habían adquirido los predios para poder realizar la obra de manera completa. Eso es un error monumental de planeación en una obra”, afirmó.El alcalde fue enfático al señalar que esta situación no puede repetirse en futuros proyectos de infraestructura. “Usted no puede arrancar una obra sin tener los predios necesarios, y aquí las arrancan. Y las han arrancado en el pasado”, aseguró.Avances en la troncal de la avenida 68Galán explicó que la troncal de la avenida 68 está dividida en nueve grupos de obra y que su administración ha trabajado en resolver los problemas que dejaron retrasada la ejecución del proyecto.“Ya entregamos uno de los grupos, el grupo cinco. Este año vamos a entregar cinco más; son nueve en total. Ya entregamos uno, vamos a entregar cinco este año y quedarán solamente tres para el año entrante”, indicó.El mandatario también recordó que durante la pandemia varias obras de infraestructura se vieron afectadas por el aumento de costos en materiales como el acero y por dificultades financieras de algunos contratistas.Nuevas reglas para evitar retrasosEl alcalde aseguró que su administración busca cambiar la forma en que se planifican las obras en Bogotá para evitar problemas similares en el futuro.“A futuro no podemos permitir que una obra arranque sin tener por lo menos el 80% de los predios adquiridos y disponibles para el contratista”, señaló.Como ejemplo, mencionó el caso de la obra de la calle 13, donde decidió retrasar el inicio del proyecto hasta contar con los predios necesarios. “No tiene sentido arrancar la obra y después que el contratista diga que está esperando que le traigan los predios, pero la obra ya reventada”, explicó.Entrega de obras para mejorar la movilidadGalán reconoció que el alto número de frentes de obra abiertos en la ciudad ha afectado la movilidad de los bogotanos. Sin embargo, afirmó que en los próximos meses se comenzarán a ver resultados con la entrega de varios proyectos.“Este año vamos a mejorar mucho gracias a la entrega de cinco tramos de la 68 y a la entrega de la troncal de la avenida Ciudad de Cali”, indicó.El alcalde concluyó que, aunque las obras generan dificultades temporales, son necesarias para mejorar la infraestructura de la ciudad. “Estamos poniendo al día la infraestructura de Bogotá después de mucho atraso”, afirmó.Escuche la entrevista completa acá:
Durante el puente festivo de San Pedro y San Pablo, Antioquia se convertirá en uno de los principales destinos turísticos del país gracias a la programación de ferias y fiestas que se realizarán en más de diez municipios. Entre el viernes 26 y el lunes 29 de junio de 2026, habitantes y visitantes podrán disfrutar de conciertos, desfiles, gastronomía, actividades culturales y tradiciones populares.Municipios cercanos a Medellín, así como destinos en subregiones como el Oriente, Suroeste, Norte, Occidente, Magdalena Medio y Urabá antioqueño, prepararon una variada agenda para recibir a miles de turistas durante el puente festivo. Varios de estos eventos son gratuitos y representan una oportunidad para impulsar el turismo y la economía local.Fiestas en El Peñol Antioquia 2026Uno de los destinos más visitados será El Peñol, que celebra las tradicionales Fiestas del Viejo Peñol y del Embalse entre el 24 y el 29 de junio. Además de la programación artística, los asistentes podrán disfrutar de actividades náuticas, recorridos por el embalse y la reconocida oferta gastronómica del municipio.En el Occidente antioqueño, Sopetrán vivirá las Fiestas de las Frutas, mientras que Anzá celebrará las Fiestas del Cacique Curumé, ambas con una agenda que incluye tablados populares, muestras culturales, concursos y actividades familiares durante el puente festivo.El Oriente también tendrá una destacada programación. San Francisco realizará las Fiestas del Bosque y el Retorno, mientras que el corregimiento El Jordán, en San Carlos, será sede de las XXI Fiestas del Arriero, un evento que exalta las tradiciones campesinas y la historia de esta región antioqueña.En el Suroeste, Ciudad Bolívar recibirá a propios y visitantes con el Festival de la Piedra, mientras que Urrao desarrollará las tradicionales Fiestas del Cacique Toné, dos celebraciones que combinan música, cultura, gastronomía y actividades recreativas para todos los públicos.La programación también llegará al Nordeste y al Magdalena Medio. En el corregimiento San José del Nus, de San Roque, se realizarán las Fiestas del Río Nus, mientras que Puerto Berrío celebrará las Ferias y Fiestas del Retorno y Puerto Nare llevará a cabo las Fiestas Turísticas de San Juan y San Pedro.En el Norte del departamento, San Pedro de los Milagros tendrá las tradicionales Fiestas de la Leche y sus Derivados, Yarumal celebrará las Fiestas del Yarumo, y La Unión reunirá a visitantes con las Fiestas de la Papa, resaltando la vocación agrícola y ganadera de estas poblaciones.La agenda festiva también incluirá celebraciones en San Luis, con las Fiestas de la Madera; Arboletes, con las Fiestas del Mar y del Volcán; y Sabaneta, donde se desarrollarán las reconocidas Fiestas del Plátano, una de las celebraciones más tradicionales del área metropolitana.Con esta amplia programación, Antioquia ofrece múltiples alternativas para quienes buscan viajar durante el puente festivo sin alejarse demasiado de Medellín. Destinos como El Peñol, Sopetrán, Anzá, San Francisco y Ciudad Bolívar se perfilan entre los más atractivos para disfrutar de la cultura, la gastronomía y las tradiciones del departamento.
El colectivo Acuerdos Fundamentales, integrado por organizaciones científicas, gremiales y asociaciones del talento humano en salud, informó que sostuvo reuniones técnicas con el equipo programático de salud vinculado al proceso de empalme del presidente electo, Abelardo De La Espriella, con el propósito de aportar propuestas frente a la situación que enfrenta el sistema de salud en el país.De acuerdo con el comunicado, durante los encuentros se abordaron temas relacionados con la sostenibilidad y estabilidad del sistema, el pago oportuno al talento humano en salud, la autonomía profesional, la autorregulación, la gobernanza del sector y la participación de los diferentes actores que hacen parte del sistema.El colectivo señaló que, como resultado de estos acercamientos, se acordó desarrollar una serie de tareas orientadas a construir propuestas técnicas enfocadas en soluciones para los pacientes, el talento humano en salud y el fortalecimiento del sistema. Asimismo, indicó que continuará participando en estos espacios desde una perspectiva técnica y constructiva.En el comunicado también se destaca la disposición al diálogo por parte del equipo de salud del gobierno entrante. El documento está respaldado por más de una veintena de organizaciones, entre ellas asociaciones científicas, colegios médicos, federaciones y gremios del sector salud, que manifestaron su intención de contribuir a la formulación de propuestas durante el proceso de empalme.
El reciente sismo que sacudió a Venezuela y que se sintió con fuerza en varias ciudades de Colombia como Cúcuta, Bucaramanga, Medellín y Bogotá, revivió el temor sobre la resistencia de las edificaciones en el país. En entrevista con Mañanas Blu, Gilberto Areiza, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS), analizó el panorama actual y lanzó una advertencia clara: Colombia no está del todo preparada debido al alto costo que implica actualizar las estructuras más antiguas.Al ser consultado directamente sobre las estadísticas de actualización en el país frente a un sismo de gran magnitud, Areiza fue contundente. "No muy bien, y hay que ser sinceros", afirmó el experto, explicando que el principal obstáculo para asegurar los inmuebles es económico.El grave problema de los edificios construidos antes de 1984La normativa de sismorresistencia en el territorio nacional ha tenido una evolución histórica que marca una línea de seguridad muy clara para los habitantes de cualquier propiedad.Edificaciones posteriores a 1984: Cuentan con un buen nivel de seguridad. La primera norma oficial nació con la Ley 400 del 7 de junio de 1984, la cual tuvo actualizaciones posteriores en los años 1998 y 2010 (NSR-10).Edificaciones anteriores a 1984: Representan el mayor riesgo. Al no estar cobijadas por legislaciones estrictas, su resistencia ante un terremoto es una incógnita que depende enteramente de la rigurosidad del constructor de la época."Las actualizaciones sismorresistentes son muy costosas y dependen de la edad de la edificación", señaló Areiza. Como ejemplo de esta problemática, citó el caso del Hospital San Juan de Dios en Cali, una estructura indispensable construida en 1829 donde no se han podido realizar mayores intervenciones por falta de recursos.¿Se puede actualizar la sismorresistencia de un edificio viejo?El ingeniero explicó que sí es técnicamente posible mediante un procedimiento denominado estudio de vulnerabilidad estructural. Este análisis evalúa el comportamiento del inmueble frente a las exigencias de la norma vigente (NSR-10) y plantea una ruta de rehabilitación técnica.Bajo la ley colombiana, los hospitales, centros de emergencia y todas aquellas denominadas "edificaciones indispensables" tienen la obligación legal de realizar esta actualización para garantizar su funcionamiento tras un desastre. Sin embargo, en el sector residencial privado la situación es distinta y la inversión depende de las copropiedades.El peligro oculto en las obrasEl presidente de la AIS enfatizó que un buen diseño estructural en el papel no garantiza que el edificio soporte un terremoto si falla el control en la construcción. El talón de Aquiles de la infraestructura colombiana suele estar en la supervisión técnica de la obra.Un error común y crítico es el mal curado del concreto. Según datos compartidos por el experto, si este proceso no se ejecuta de forma correcta en la obra, el material puede llegar a perder hasta un 50% de la resistencia especificada en los planos, dejando la estructura en una situación de alta vulnerabilidad.Actualmente, la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica trabaja junto al Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio en una nueva propuesta para actualizar la norma sismorresistente del país, buscando mantener a Colombia bajo los más altos estándares científicos del mundo.
Seis rescatistas vinculados a Caldas ya viajaron a Venezuela como parte de la delegación colombiana que apoyará las labores de búsqueda, rescate y atención de la emergencia que enfrenta ese país.Tras el proceso de selección realizado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los seis profesionales quedaron integrados al equipo de 62 integrantes que representa a Colombia en la misión humanitaria.Tres de los rescatistas hacen parte del componente médico, mientras que los otros tres cumplen funciones en operaciones de búsqueda y rescate, además de planificación y coordinación bajo el sistema USAR (Búsqueda y Rescate Urbano).La delegación caldense está conformada por cuatro integrantes activos de la Cruz Roja Colombiana, un miembro del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chinchiná y un profesional de la Jefatura de Gestión del Riesgo de Caldas, quien también integra el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Manizales.Con esta misión, Caldas aporta personal especializado a las labores humanitarias que adelanta Colombia para apoyar la atención de la emergencia en territorio venezolano.Desde la Gobernación de Caldas expresaron su reconocimiento a los rescatistas y reiteraron un mensaje de solidaridad con el pueblo venezolano.
La Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, ABACO, en coordinación con los 26 Bancos de Alimentos del país, puso en marcha una estrategia nacional para recolectar alimentos, productos de primera necesidad y aportes económicos destinados a atender la emergencia humanitaria provocada por los terremotos registrados en Venezuela. La ayuda será movilizada por vía terrestre y aérea en articulación con el Banco de Alimentos de Venezuela y Cáritas.Las mayores afectaciones se concentran en Caracas y en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, donde miles de familias requieren asistencia inmediata, según aseguró la organización.Para responder a esta situación, ABACO habilitó inicialmente 13 Bancos de Alimentos en diferentes regiones del país para recibir y clasificar las donaciones, mientras avanza la activación de toda la red nacional de 26 bancos. Entre los productos priorizados se encuentran alimentos no perecederos, agua, leche, granos, artículos de higiene, pañales, cobijas, kits de cocina y otros elementos esenciales que serán distribuidos entre la población afectada.El director de ABACO, Juan Carlos Buitrago, explicó que las donaciones llegarán a través de los bancos de alimentos de Bogotá y Cúcuta, desde donde serán transportadas por vía terrestre y aérea para su distribución, con el apoyo de Cáritas y el Banco de Alimentos de Venezuela. Además, invitó a la ciudadanía a realizar donaciones en especie o en dinero para cubrir tanto la compra de productos faltantes como los costos logísticos de la operación humanitaria.Los interesados pueden realizar donaciones en especie en los Bancos de Alimentos habilitados o hacer aportes económicos a través del portal donahoy.abaco.org.co/emergenciavzla2026 También está disponible la cuenta de ahorros Bancolombia 04867105340, a nombre de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia – ABACO, con NIT 900326456-1, y la llave Bre-B 0090989753. Los recursos serán destinados a la compra de productos faltantes y al transporte de la ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas.