Son muchos los interrogantes en torno a la muerte de la subteniente Jenyfer Marciales al interior de la estación de Policía de Providencia y por eso, tanto la justicia ordinaria como la Justicia Penal Militar, se han puesto a la tarea de investigar cómo fue que su cuerpo terminó tendido en el piso y con un impacto de bala.
La Policía informó que, “desde el momento en que se tuvo conocimiento del hecho, se activaron de manera inmediata los actos urgentes en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y el Instituto Nacional de Medicina Legal, para adelantar la investigación y determinar, con total rigor técnico y científico, las circunstancias de lo ocurrido”.
A su vez, la Institución sostuvo que “de manera paralela, y en estricto respeto por la autonomía de las autoridades judiciales, se dio apertura a una indagación previa por parte de la Inspección General y la Justicia Penal Militar”.
Y es que el caso activó todas las alertas luego de que familiares de la subteniente contaron que desde finales de marzo, la uniformada había notificado a sus superiores que venía siendo víctima de presunto acoso laboral por parte de un teniente con el que compartía la comandancia de la estación.
De hecho, días antes de su muerte, ella misma entregó información relevante a un abogado y un compañero de la Policía.
Al respecto, la Policía aseguró que mantiene “una política de cero tolerancia frente a cualquier conducta que afecte la dignidad, integridad y bienestar de sus integrantes” y que continuará “brindando toda la colaboración necesaria a las autoridades judiciales, con el propósito de esclarecer este lamentable hecho y garantizar verdad y justicia”.
Así mismo, informó que ha dispuesto “un acompañamiento integral a la familia, que incluye apoyo psicosocial y jurídico, así como el traslado de familiares a la zona de los hechos”.