Capturan a pareja de Valentina Cepeda tras 20 meses desde su feminicidio
Valentina fue encontrada sin vida en abril de 2024. En un inicio, la hipótesis de suicidio tomó fuerza, respaldada por la versión entregada por su pareja.
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La captura de Álvaro Felipe Rivera marcó un giro crucial en uno de los casos que mayor desconcierto ha generado en el Atlántico en los últimos años. Luego de casi dos años de investigaciones, la Fiscalía confirmó la detención del hombre señalado como presunto responsable del asesinato de Valentina Cepeda, una joven de 22 años cuyo fallecimiento ocurrió en abril de 2024, caso que inicialmente fue presentado como un suicidio.
Rivera, quien era pareja sentimental de la víctima, fue capturado en Santa Marta y posteriormente trasladado a la URI de la Fiscalía en el centro de Barranquilla para enfrentar a la justicia. Ante este hecho, la familia de Valentina señaló que se trata apenas de un primer paso hacia el alivio, tras meses de lucha, plantones y exigencias para evitar que el caso quedara en el olvido.
La Fiscalía General de la Nación informó que Álvaro Felipe Rivera fue detenido en un procedimiento liderado por el CTI, luego de más de 20 meses de investigaciones. El hombre es señalado por el presunto feminicidio ocurrido en un apartamento del sector Villa Campestre, en Puerto Colombia, hechos registrados entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de abril de 2024.
Deivis Cepeda, padre de la joven, destacó el trabajo de los investigadores que asumieron el caso con rigor. “Fueron más de 20 meses de una lucha permanente, con muchos obstáculos”, afirmó en diálogo con Caracol Radio, agradeciendo a los funcionarios que lograron recolectar pruebas clave.
Valentina fue encontrada sin vida en el apartamento que compartía con Rivera. En un inicio, la hipótesis de suicidio tomó fuerza, respaldada por la versión entregada por su pareja. Sin embargo, la familia rechazó desde el comienzo esta explicación.
Las investigaciones posteriores, que incluyeron análisis forenses y una revisión detallada de la escena, permitieron establecer indicios de la posible intervención de un tercero. La joven, instructora de yoga y estudiante de Licenciatura en Educación Infantil en la Universidad del Atlántico, era descrita por sus allegados como una persona alegre y comprometida con su proyecto de vida.
Con Rivera bajo custodia, el proceso entra ahora en una etapa decisiva. La diputada y presidenta de la Comisión Legal de la Mujer, Alejandra Moreno Astwood, reiteró que el caso nunca fue un suicidio, sino un feminicidio que debe ser castigado con todo el peso de la ley.
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“Esta captura no borra el dolor, pero demuestra que la vida de cada mujer vale”, señaló la dirigente, quien recordó que las audiencias preliminares serán determinantes para que el señalado permanezca tras las rejas.