Las pruebas que permiten inferir su presunta responsabilidad en el doble crimen de las hermanas Sheridan Sofía y Keyla Nicolle Hernández Noriega, la gravedad de los delitos cometidos, el peligro que podría representar para la comunidad y el riesgo de fuga o no comparecencia en el proceso son las razones por las que el juez 19 Penal Municipal con funciones de control de garantías, Crisanto Rhenals Correa, ordenó enviar a la Penitenciaría El Bosque, de Barranquilla, al joven Juan David Taboada, de 19 años.
El juez consideró que, en este caso, no era posible contemplar ninguna otra medida preventiva que le permitiera seguir libre a alias ‘Tata’, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos narrados, tanto por uno de los confesos asesinos como por un testigo, los cuales apuntan a que este joven habría sido quien degolló a la mayor de las hermanas y ayudó a sepultar ambos cuerpos para mantenerlos ocultos.
"Es por la gravedad del delito, la modalidad. Además, era una menor, era su novia o por lo menos estaba saliendo con ella, e hizo que saliera de su casa a divertirse", argumentó el juez.
"Además de la frialdad con que la mata el amigo, también él (Tata) colaboró en esta situación y no tuvo ninguna reacción. Al contrario, lo que hizo fue colaborar de manera activa", agregó el togado.
A pesar de que la defensa de ‘Tata’ pidió rechazar el testimonio de uno de los principales testigos del caso, el juez le dio validez al considerar que sí es posible que una persona con problemas judiciales pueda dirigirse a la Policía y testificar en un caso, tal como lo hizo dicho testigo, quien decidió contactar a un investigador que en el pasado lo había capturado y contarle todo lo sucedido con las adolescentes.
Un ejemplo de su validez, según dijo el juez, es que hay delincuentes que se convierten en informantes.
“No podemos descartar este testimonio, ya será en la etapa de juicio que se determine si su declaración es o no verdadera”, insistió el juez.
Vale recordar que, según las investigaciones, las hermanas de 14 y 17 años fueron asesinadas el 18 de febrero, es decir, horas después de salir de su casa en el barrio La Sierrita, en Barranquilla, para asistir a una fiesta en Malambo con alias ‘Tata’ y Fabián, con quienes ellas mantenían una relación sentimental.
En ese encuentro, las hermanas fueron señaladas de traidoras y de supuestamente pretender entregar al joven Fabián a Los Costeños para que esta banda delincuencial lo matara. Bajo esta idea, ambas adolescentes fueron asesinadas y, no conforme con esto, los homicidas llamaron a la mamá de las víctimas para extorsionarla, pidiéndole entre 5 y 50 millones de pesos a cambio de devolverlas con vida, siendo que ambas ya habían sido enterradas en un patio de Malambo.
Así, la medida, que acaba de ser impuesta por un juez de control de garantías, fue aceptada por la Fiscalía, las víctimas y el Ministerio Público, pero apelada por la defensa.