Cada vez es más compleja la situación en la Serranía del Perijá, especialmente en el sur del Cesar, donde el fuego que comenzó a una altura superior a los 1000 metros hace una semana, hoy se extiende a la parte baja, a escasos 50 metros sobre el nivel del mar, y amenaza a veredas como La Mula Alta y Baja, Lamas Verdes, Las Nubes y El Pancho, en jurisdicción de Curumaní.
Wilson Pérez Ascanio, coordinador de Foro Ambiental del Cesar, indicó que es urgente intervenir la emergencia desde el aire, pues por tierra las labores de extinción del fuego son casi imposible por la falta de vías de acceso y problemas de orden público.
Pérez asegura que hasta ahora solo los habitantes de la zona son los que han intentado apagar las llamas por sus propios medios para proteger sus predios, pero sus esfuerzos no dan abasto, pues no hay suficiente agua y el fuego ya abarca miles de hectáreas.
Cuenta que, lejos de mitigar la emergencia, la comunidad se está exponiendo al fuego y hasta uno de ellos ya sufrió heridas mientras intentaba combatir el incendio.
"Ya se han quemado algunas viviendas, se quemaron potreros, cultivos, especies menores, bosques naturales, entonces realmente estamos viviendo una calamidad ambiental y social", expresó Pérez.
Otro de los incendios que afecta a la Serranía del Perijá se presenta en la vereda El Cinco, municipio de Manaure Balcón del Cesar, a donde ha sido enviada una aeronave cisterna con capacidad para transportar 3.050 litros de agua y sumarse a las labores de control. Esta misma intervención es la que esperan ahora en Curumaní.
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No se descarta que detrás de estos incendios forestales estén las malas prácticas humanas, por eso desde la Corporación Autónoma Regional del Cesar también emiten recomendaciones para evitar más conflagraciones como estas.
"Hacemos un llamado a las comunidades a que eviten el uso del fuego en la preparación de labores agrícolas, pues no va a tener ningún fruto. Quienes poseen predios rurales deben construir las guardarrayas o los famosos cortafuego, ojalá de 4 metros de ancho a 2 metros de cada lado de los linderos. Y evitar dejar restos de vidrios, de botellas, porque con la acción del sol, pues se crea el efecto lupa y eso también ocasiona incendios", aconseja Jorge Armenta, ingeniero a cargo de la coordinación de gestión del riesgo en Corpocesar.
A raíz de la situación, la senadora Alexandra Pineda radicó un derecho de petición pidiendo la inmediata atención de los incendios, tanto a la Gobernación del Cesar como a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.