En el barrio Villa Blanca, ubicado al suroccidente de Barranquilla, la ola de extorsiones contra los comercios tiene a los tenderos en peligro de extinción. En apenas dos años, el sector pasó de contar con más de cinco tiendas abiertas a quedar prácticamente sin espacios donde los habitantes puedan abastecerse de lo básico para su día a día.
De acuerdo con el relato de vecinos de la zona, la última tienda que permanecía abierta, cerró sus puertas el pasado lunes 13 de abril, luego de que tres personas, pertenecientes a diferentes bandas delincuenciales, acosaran con cobros extorsivos a los propietarios del comercio. Es decir, tres extorsiones con exigencias por diferentes montos.
La situación, que está siendo atendida por las autoridades, evidencia la difícil situación que vive el comercio de barrio por los cobros ilegales a manos de supuestas bandas delincuenciales.
Los que llevan la peor parte son los residentes del barrio quienes advierten que ya no tienen dónde realizar sus compras, pero que, además, se está acabando con la vida del sector, pues la gente se abstiene de salir de sus casas.
Justamente, este es el mismo sector que visitó el pasado viernes el alcalde Alejandro Char, donde llamó la atención por los problemas de inseguridad que azotan al barrio, en medio de críticas realizadas al proceso de la paz total que adelanta el gobierno nacional.
“Protegen a los bandidos y la gente buena tiene que encerrarse con rejas. Todo el barrio está extorsionado. Dicen que de vaina queda una tienda abierta, las demás todas han cerrado. Eso es lo que nos ha traído la paz total esa”, señaló el alcalde en visita realizada a los barrios Villa Arena y Villa Blanca. Llama la atención que la tienda a la que hacía referencia el mandatario era a la que ahora está cerrando sus puertas por el acoso de los cobros extorsivos.