“Si el Canal del Dique crece dos metros más, comenzará la emergencia”, advierten las comunidades de Atlántico y Bolívar, aledañas a este brazo del río Magdalena, donde ya dicen sentirse en riesgo por los altos niveles que registra el caudal.
Las lluvias atípicas del mes anterior aumentaron los niveles del río, pasando de 5.30 metros el 2 de febrero a 6.34 metros el 2 de marzo, a la altura de Calamar (Bolívar). Situación similar se reportó en la estación San Pedrito, ubicada en el municipio de Suan (Atlántico), donde los niveles se ubicaron en 4.92 a comienzos de febrero y en las últimas horas marcaron 5.94 metros.
Uriel Ávila, líder del sur del Atlántico, afirma que los niveles ya cuadruplican la medición alcanzada en 2010 para esta época, por lo que a la par del río aumentan los temores de la comunidad ante la posibilidad de que se repita la tragedia.
"Para el 2010, en esta época, el río estaba en 1.55 metros, o sea, estamos hablando que hoy el Dique está cuatro veces más que en ese momento y, si bien la cota de desbordamiento es por encima de 9 metros, cuando él pasa 8.20 metros, pues obviamente ya nos genera a nosotros una alerta, porque el problema es que el Dique nunca se desborda, sino que genera ruptura", explica Ávila.
"O sea, cuando el río llega a 8 metros, ya él comienza a generar una ruptura, esperemos que con el favor de Dios esta vez no sea así, pero nos encontramos muy preocupados", agregó.
Dado el panorama, persisten los cuestionamientos por la falta de obras de impacto en el Canal del Dique que eviten una nueva ruptura y, por consiguiente, una tragedia como la que en 2010 dejó con el agua hasta el techo a los municipios ribereños.