Uno de los productos más tradicionales y apetecidos de la gastronomía del Caribe colombiano es el bollo de mazorca, que acompañado con una "torreja" de queso da como resultado el famoso matrimonio.
También está el bollo de yuca, el acompañante infaltable de una buena butifarra, pero por estos días, disfrutar de estos sabores tradicionales le está costando más al bolsillo, debido al aumento en el precio de la yuca y el maíz, materias primas para su elaboración y que no se han podido sembrar en el Atlántico por la sequía.
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María Rúa, cocinera tradicional y matrona del corregimiento de Sibarco, en Baranoa, cuenta que el precio de la yuca prácticamente se triplicó. Antes pagaba entre 40 y 50 mil pesos por el bulto, pero ahora debe conseguirlo entre $120.000 y $130.000. La situación ha sido tan complicada que hay días en los que sus proveedores no logran conseguir el producto, por lo que deben suspender la elaboración de los bollos.
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“Había un bollo desde 1500 pesos hasta 2000 que era como un precio máximo, pero actualmente los bollos están entre $3.000 y $4.000 porque lo que normalmente costaba la yuca que eran entre 40 y 5000 pesos, ahora el valor del bulto por el tema de de de la escasez está prácticamente triplicado”, indicó la matrona.
A esto se suma el aumento en el precio del maíz. Según Rúa, el bulto que antes costaba entre $40.000 y $50.000 pesos ahora puede llegar a los $80.000 o $85.000. En algunas ocasiones, incluso, han tenido que traer la yuca y el maíz desde departamentos como Bolívar, Sucre y Córdoba, ante las dificultades que enfrentan los campesinos del Atlántico para mantener sus cultivos, pues ha llovido muy poco.
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A esta crisis se suma el descenso del nivel del río Magdalena, que pasó de ocho metros a 3,46 metros en algunos puntos, en los últimos meses, con afectaciones en la navegabilidad y la pesca.
La falta de agua también ha provocado la muerte de animales en pequeñas fincas ganaderas y la pérdida total de cultivos como el aguacate.