La Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Barranquilla emitió, en el lapso de dos días, dos decisiones contrarias sobre la libertad de Dayana Jassir De la Hoz, condenada a 57 años y 6 meses de prisión por el homicidio agravado de su esposo, Eduardo Pinto Viloria, quien se desempeñaba como director de Medicina Legal sede Norte en Barranquilla.
Este miércoles, el Tribunal había dado cumplimiento a un fallo de la Corte Constitucional que amparaba los derechos al debido proceso y a la libertad personal de Jassir, alegando falta de protocolos de motivación en la orden de captura que estuvo dentro de su sentencia condenatoria.
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Por eso, dispuso su libertad, mientras avanza la decisión del recurso de casación en su proceso, y le dio al tribunal un plazo máximo de 48 horas para proferir una nueva orden bien fundamentada.
Así las cosas, el mismo Tribunal profirió la decisión de reemplazo exigida y ordenó de nuevo la captura inmediata de Dayana, justificando la medida con base en tres criterios: su arraigo social, al considerar que la familia que formó con la víctima fue destruida por el comportamiento que motivó su condena; la duración de la pena, lo que a su juicio representa un riesgo de fuga; y las circunstancias del caso, pues consideró que quien tuvo la determinación de atentar contra la vida de su cónyuge representa un riesgo de reincidencia.
La madre de la víctima, Eduardo Pinto, Rebeca Viloria, criticó con vehemencia que la Corte haya estado de acuerdo en dejarla en libertad:
“Ya Eduardo (Pinto) cumplió 10 años el 4 de mayo y todavía estamos en la misma lucha. A ella le dan la libertad e inmediatamente se vuela. Una persona que está condenada a más de 50 años no se quedará esperando nada, se irá y si ella se vuela por la orden que dio la Corte, el Estado me tiene que responder”.
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Recordemos que Dayana Jassir se encuentra en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá y que no es la primera vez que tiene la posibilidad de quedar en libertad, mientras la Corte Suprema de Justicia entrega su fallo al recurso de casación que hay en su condena de segunda instancia.
En mayo, había interpuesto una tutela que quería dejar sin efectos esa medida.