El pasado miércoles18 de marzo intensas lluvias provocaron el desbordamiento del río Botello, lo que resultó en una grave emergencia en Facatativá, Cundinamarca. La saturación del sistema de drenaje y el aumento del caudal del río dejaron a varias áreas del municipio, tanto urbanas como rurales, completamente inundadas.
Sectores como Villa Miriam y San Rafael fueron los más afectados, lo que obligó a las autoridades a activar un operativo de emergencia para atender a las familias damnificadas.
A través de la Unidad Administrativa para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), la Gobernación de Cundinamarca envió ayudas humanitarias esenciales como colchonetas, cobijas, kits de aseo y mercados, mientras que los equipos de rescate y las autoridades locales continúan con las labores de evacuación y limpieza.
Sobrevuelo de dron muestra el sector inundado
Este jueves, un dron hizo un sobrevuelo por las zonas más afectadas para mostrar la magnitud de las inundaciones y el avance en las labores de drenaje que hacen en el lugar. Las imágenes aéreas revelan el alcance de la emergencia, con grandes áreas inundadas y viviendas anegadas, especialmente en sectores más vulnerables.
Este sobrevuelo se sumó a los esfuerzos de monitoreo y control de las autoridades para coordinar la atención inmediata de la emergencia.
Desde el Puesto de Mando Unificado (PMU), se ha intensificado el trabajo de evaluación y monitoreo, mientras que se continúa con el apoyo de maquinaria especializada para recuperar el sistema de drenaje y evitar futuras inundaciones. El trabajo conjunto de los bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y otras instituciones sigue siendo fundamental para mitigar los riesgos y asistir a los afectados.
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Otros municipios también fueron afectados por las lluvias
La emergencia no se limita a Facatativá. Según la Gobernación, en las últimas horas, al menos 14 situaciones críticas se han registrado en distintos puntos del departamento de Cundinamarca, con afectaciones principalmente en vías, movilidad y zonas cercanas a ríos. Municipios como Pacho y San Francisco figuran entre los más impactados por el aumento de caudales, deslizamientos y crecientes súbitas.
En Pacho, el desbordamiento del río Negro provocó daños en la infraestructura vial, especialmente en la vereda Santa Inés, donde se reportó pérdida de banca en el acceso a un puente. Además, un deslizamiento obligó a evacuar de manera preventiva una vivienda. Por su parte, en San Francisco, aunque no se han reportado afectaciones directas a casas, el incremento de los ríos Cañas y San Miguel mantiene en alerta a las autoridades, que monitorean constantemente varios puntos con remoción de tierra y bloqueos parciales en vías clave.
Otros municipios como La Vega, Quipile y El Peñón también han registrado emergencias por desbordamientos, represamientos y deslizamientos. Ante este panorama, la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres mantiene la coordinación con organismos de socorro, mientras se intensifican los trabajos con maquinaria y personal técnico para mitigar riesgos y restablecer la movilidad en las zonas afectadas.