El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, lanzó un nuevo llamado al concesionario encargado de la ampliación de la Autopista Norte para que inicie cuanto antes las obras de uno de los proyectos de infraestructura más esperados para la movilidad entre Bogotá y la Sabana. El mandatario aseguró que ya no existen razones técnicas, administrativas ni jurídicas para seguir aplazando la intervención, luego de que se surtieran los trámites necesarios para poner en marcha el contrato.
La obra hace parte del proyecto Accesos Norte Fase II y contempla la ampliación de un tramo clave de la Autopista Norte entre las calles 191 y 245, que pasará a tener cinco carriles por sentido, además de un carril exclusivo tipo BRT, infraestructura para peatones y ciclistas, así como intervenciones complementarias sobre la Carrera Séptima y la construcción de la perimetral de Sopó. Según ha explicado la administración departamental, el objetivo es descongestionar uno de los corredores viales más críticos de entrada y salida de Bogotá.
Rey insistió en que este proyecto no solo impactará la movilidad diaria de miles de usuarios, sino que también mejorará la competitividad regional y la conexión con los municipios del norte de Cundinamarca. El gobernador ha advertido que el tramo urbano de Bogotá se convirtió desde hace tiempo en un “cuello de botella” que afecta tanto a conductores particulares como al transporte de carga y al flujo turístico de fin de semana.
“El balón ya está en la cancha del privado y no hay excusas de que en próximos días se vea la maquinaria. Para Cundinamarca es definitivo que terminemos con el cuello de botella que se forma en la calle 245 cuando pasamos de cinco carriles en el tramo de Cundinamarca a tres en Bogotá y en mal estado. Esta obra va a durar más de 4 años y vamos a pasar momentos difíciles”, concluyó el gobernador.
Con la firma del acta de inicio del contrato de concesión, el concesionario tendría un plazo aproximado de 70 días hábiles para arrancar el primer frente de obra, inicialmente en el sector comprendido entre las calles 215 y 245 sobre la calzada oriental. Posteriormente, la intervención avanzaría hacia la calzada occidental. La expectativa de las autoridades es que, una vez inicien los trabajos, se comience a destrabar un proyecto que por años ha sido anunciado como estratégico para la integración Bogotá–Región.