Dos lanchas rápidas que navegaban de manera sospechosa en aguas del Pacífico terminaron interceptadas por unidades de Guardacostas de la Armada en medio de una operación que permitió incautar cerca de 700 kilos de cocaína y capturar a cuatro ciudadanos colombianos señalados de transportar el cargamento.
Las operaciones se desarrollaron luego de que un patrullero marítimo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de Estados Unidos, alertara sobre el desplazamiento irregular de las embarcaciones en alta mar. Tras recibir la información, unidades de reacción rápida de la Estación de Guardacostas de Buenaventura fueron desplegadas para ubicar las motonaves e iniciar los procedimientos de interdicción.
Según informó la Fuerza Naval del Pacífico, durante la inspección de la primera embarcación los uniformados encontraron una bodega oculta en la que estaban escondidos 369 paquetes rectangulares junto a equipos de comunicación. En la segunda lancha fueron hallados otros 300 paquetes de diferentes tamaños que, por sus características, se asemejaban a sustancias ilícitas.
El material fue trasladado hasta Buenaventura, donde investigadores del CTI de la Fiscalía realizaron las pruebas de identificación. Los análisis confirmaron que se trataba de 688,3 kilogramos de clorhidrato de cocaína: 388,6 kilos hallados en la primera lancha y 299,7 en la segunda.
De acuerdo con las autoridades, el cargamento tendría un valor superior a los 31 millones de dólares en mercados ilegales internacionales y su incautación evitó la distribución de más de 1,7 millones de dosis de estupefacientes. Los cuatro capturados quedaron a disposición de las autoridades competentes mientras avanzan las investigaciones para determinar a qué estructura narcotraficante pertenecería la droga.