Golpe a la minería ilegal en Chocó: desmantelan 12 minas y destruyen maquinaria del Clan del Golfo
Una operación en zona rural de Quibdó debilitó las economías ilícitas de esta estructura criminal y frenó graves daños ambientales sobre ríos y ecosistemas estratégicos.
Una operación liderada por la Policía permitió intervenir 12 minas ilegales en el corregimiento de Guayabal, zona rural del municipio de Quibdó, en el departamento del Chocó. La acción representó un golpe directo a las economías ilícitas del Clan del Golfo, estructura criminal que se lucraba de la explotación ilegal de yacimientos mineros y que ha sido señalada de depredar de manera sistemática los recursos naturales de la región.
La intervención fue ejecutada por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército Nacional, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Inspección de Policía de Quibdó y la Corporación Autónoma Regional del Chocó (Codechocó). El trabajo articulado permitió identificar varios frentes de extracción ilegal durante patrullajes de observación y control en zonas de difícil acceso.
Como resultado de la operación, las autoridades intervinieron 12 casos de minería ilegal y lograron la destrucción e inutilización de cinco dragas, 20 motobombas y 13 motores, maquinaria empleada para la extracción ilícita de minerales en afluentes y áreas boscosas. De acuerdo con la Policía, estos equipos tenían un avalúo aproximado de 275 millones de pesos, lo que representa una afectación significativa a la capacidad financiera y logística del Clan del Golfo en esta zona del país.
Minería ilegal
Foto: Suministrada
Además del impacto contra las economías criminales, el operativo tuvo un efecto directo sobre la protección del capital natural del Chocó. La minería ilegal venía generando una grave degradación de ecosistemas estratégicos, la alteración de la franja forestal protectora y la contaminación de fuentes hídricas, principalmente por el uso de mercurio y otros químicos altamente tóxicos utilizados en los procesos de extracción.
Las autoridades advirtieron que estas prácticas no solo ponen en riesgo los ríos y suelos, sino que también afectan de manera severa la fauna y la flora silvestre, provocando el desplazamiento de especies y, en muchos casos, su muerte por intoxicación. La intervención permitió frenar de manera temporal estos daños y reducir la presión ambiental sobre territorios altamente sensibles.
“Cada una de estas operaciones refleja el compromiso permanente de la Policía Nacional con la protección del capital natural del país. Al intervenir la minería ilegal no solo afectamos las economías criminales, sino que protegemos los ecosistemas, las fuentes hídricas y la biodiversidad que son fundamentales para las comunidades y para las futuras generaciones”, señaló el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental, quien reiteró que el trabajo interinstitucional seguirá fortaleciéndose para garantizar la sostenibilidad ambiental del territorio.