Por dos días consecutivos, integrantes de la barra Barón Rojo del América de Cali han llegado a la sede del equipo en el sector de Cascajal, al sur de la ciudad, para protestar por los malos resultados del equipo durante este primer semestre y la eliminación del conjunto escarlata de la Liga del Fútbol Profesional Colombiano.
Varios hinchas se tornaron agresivos e increparon a los jugadores exigiendo la mejora del rendimiento del equipo en el campo.
En el incidente de la tarde del jueves, los hinchas lograron agredir físicamente a los jugadores Dylan Borrero y John Murillo, mientras que los reclamos del viernes en la mañana, se los manifestaron al capitán Adrián Ramos, quien se encontró con el grupo en la reja de la sede, para conciliar.
Tras lo ocurrido, el mayor accionista del América de Cali, Tulio Gómez, dio un parte de tranquilidad, descartando que la situación pasara a mayores.
"Le dijeron a Dylan que metiera huevos, que andaba en cuentos y que andaba desordenado. Entonces, le dijeron que metiera más huevos, pero nada más. No se va a repetir lo que pasó en Medellín y todas esas cosas, sí, va a haber seguridad, pero los barras vieron que aquellos no van a perjudicar al equipo de esa manera", señaló Gómez.
Ante estos incidentes, desde la Comisión Local de Fútbol de Cali, están evaluando todas las medidas necesarias para los próximos encuentros en el estadio Pascual Guerrero, aún no se descarta si el próximo encuentro en este escenario se realice a puerta cerrada.
"El llamado para para estos sectores de las barras es a que respeten la vida, que se comporten de la forma como tienen que comportarse afuera y también sobre todo, dentro de nuestro estadio Pascual Guerrero. Es una tarea que se viene haciendo e instamos obviamente, a que se viva y se disfrute en paz el fútbol, no solamente para hoy sino para el martes y para todos los partidos que se vienen", dijo el secretario del deporte de Cali, Alexander Camacho.