Lo que debía ser una noche de música y entretenimiento terminó convirtiéndose en una experiencia de angustia para algunas asistentes al concierto de Ryan Castro, realizado el pasado sábado 29 de agosto en Bucaramanga.
Varias asistentes denunciaron que durante el evento se habría utilizado una sustancia que provocó irritación en los ojos, tos y dificultad para respirar. Además, algunas personas aseguraron haber sido víctimas del hurto de sus teléfonos celulares en medio de la confusión.
Una de las denunciantes es Tatiana Antolinez, quien relató que se encontraba junto a una amiga y llevaba consigo dos celulares y una cartera cuando regresaban del baño. Según su testimonio, en medio de una aglomeración habría sido rociada una sustancia similar a gas pimienta o gas lacrimógeno.
“Yo amanecí ayer con la cara roja, con los ojos irritados”, relató Antolinez.
La mujer aseguró que, en medio de la confusión, varias personas comenzaron a empujarse y se produjo una especie de trifulca. Posteriormente, cuando logró reaccionar, se percató de que solamente tenía uno de sus dos teléfonos celulares y que tampoco encontraba algunos documentos.
Antolinez cuestionó además cómo habría sido posible el ingreso de este tipo de sustancias al escenario, teniendo en cuenta los controles de seguridad implementados antes del ingreso de los asistentes.
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“Hay muchos filtros, antes de entrar al concierto hay como cuatro o cinco filtros y uno dice cómo logran entrar, por ejemplo, el gas pimienta”, manifestó.
Otra asistente, Daniela Esteban, entregó un relato similar. Según contó, hacia la 1:15 de la madrugada, mientras permanecía en la localidad occidental, una sustancia habría sido dispersada entre el público. La mujer aseguró que inicialmente no pudieron establecer si se trataba de gas o algún otro producto químico, pero que los efectos fueron inmediatos.
“Todo el mundo se empezó a dispersar porque todos nos sentíamos ahogados, los ojos ardían, la garganta reseca, nos dio tos”, afirmó.
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Esteban también señaló que observó a dos personas que habrían perdido el conocimiento durante el evento. En su caso, aseguró que contaba con una botella de agua, lo que le permitió disminuir parcialmente la sensación de irritación.
Hasta el momento, los testimonios corresponden a denuncias realizadas por asistentes y no se ha establecido oficialmente qué sustancia habría sido utilizada, quién la habría dispersado ni si existe una relación directa entre este hecho y los hurtos denunciados.
Las versiones también generan interrogantes sobre los protocolos de seguridad implementados durante el concierto, especialmente frente al ingreso de elementos prohibidos y la reacción ante situaciones que puedan poner en riesgo a los asistentes.