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Con miedo e incertidumbre vive una familia en el corregimiento 1, sector Gracias a Dios, vereda Argelinos, en el norte de Bucaramanga, donde la caída de gigantescas piedras tiene en riesgo el colapso total de su vivienda.
Yuri Alejandra Rut Velázquez, madre de cuatro hijos menores de edad, asegura que cada vez que llueve debe salir corriendo con sus niños para resguardarse donde vecinos, ante el temor de que la montaña termine de venirse abajo. “Nos toca salir con mis hijos y dormir afuera, con miedo”, relató.
Según denuncia, parte del talud ya cedió y varias rocas han caído sobre su casa, situación que mantiene en alerta constante a la familia. Pese a las visitas de los organismos de gestión del riesgo, asegura que no han recibido una solución de fondo.
De acuerdo con lo manifestado por la entidad, no es posible retirar las piedras debido a que estas estarían sosteniendo parte de la estructura de la vivienda y funcionarían como contención frente a un deslizamiento mayor. Por ello, la principal recomendación ha sido evacuar el lugar.
Sin embargo, la familia asegura que no tiene a dónde ir. “Nos dicen que evacuemos por nuestros propios medios, pero no tenemos cómo. Somos desplazados del conflicto armado, llegamos hace seis años desde el Catatumbo sin nada y esta casa es el esfuerzo de trabajar todos los días”, expresó Yuri Alejandra.
La mujer hace un llamado urgente a la Alcaldía para que les brinde un albergue temporal, ya que teme por la vida de sus hijos ante la inminente caída del resto del talud.
Mientras tanto, cada lluvia se convierte en una amenaza latente para esta familia, que hoy enfrenta la posibilidad de quedar en la calle tras años de esfuerzo por levantar su hogar.