Las llamas se están convirtiendo en una emergencia recurrente en las escarpas de Bucaramanga. El Cuerpo de Bomberos asegura que actualmente atiende entre dos y tres incendios diarios, una situación que mantiene encendidas las alarmas ante las condiciones de sequía y las altas temperaturas que atraviesa la región.
Jaime Monguí, oficial de servicio del Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga, explicó que la preocupación no está únicamente en las condiciones climáticas. Las quemas y otras acciones humanas continúan provocando incendios que, en medio de la vegetación seca, pueden extenderse rápidamente.
“Ya estamos entre dos y tres incendios diarios en las escarpas de Bucaramanga”, señaló Monguí, quien hizo un llamado a la ciudadanía ante la frecuencia con la que se están presentando estas emergencias.
La principal recomendación es no realizar fogatas ni quemas en sitios boscosos y evitar cualquier actividad que pueda generar fuego cerca de ríos o quebradas, especialmente durante esta temporada de intensa sequía.
El oficial fue enfático al señalar que, cuando los organismos de emergencia reciben el aviso, muchas veces el fuego ya ha adquirido grandes proporciones.
“Cuando nos llaman ya es un incendio declarado. Un incendio no se origina solo, siempre es la mano de un ser humano que inicia el incendio”, afirmó.
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La advertencia cobra especial importancia en las escarpas de Bucaramanga, donde la presencia de vegetación seca puede facilitar la propagación de las llamas y dificultar las labores de control.
Bomberos insiste en que una pequeña fogata, una quema de residuos o cualquier fuente de calor dejada sin control puede terminar generando una emergencia de mayores proporciones.
El llamado es también a no arrojar elementos que puedan iniciar fuego y a reportar oportunamente cualquier columna de humo. El Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga mantiene habilitada la línea 119 para reportar emergencias.
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La advertencia de los organismos de socorro se mantiene mientras persistan las condiciones de sequía y altas temperaturas, que incrementan el riesgo de incendios en zonas rurales, boscosas y de escarpa de la ciudad.