El rigor de la temporada seca y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño ya comienzan a sentirse con fuerza en Barrancabermeja. Los bajos niveles del río Magdalena están afectando la conectividad fluvial y golpeando directamente a las comunidades que dependen de sus aguas para desarrollar actividades como la pesca.
Según las mediciones reportadas por las autoridades, en algunos puntos se han registrado niveles que oscilan entre un metro y hasta 90 centímetros, una situación que genera preocupación por las dificultades para la navegación y por el impacto que empieza a tener en las comunidades ribereñas.
Una de las zonas más afectadas es la Ciénaga del Opón, donde pescadores han tenido dificultades para desarrollar normalmente su actividad. De acuerdo con las autoridades, son más de 300 familias que dependen de la pesca y que ya están sintiendo las consecuencias de la disminución del recurso hídrico.
En alerta se encuentran los organismos de socorro en Santander debido a los bajos niveles de los ríos; el río Magdalena ha bajado más de un 70% su caudal. La ciénaga del Opón, la más afectada. #VocesySonidos pic.twitter.com/j3USBARfs6
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) September 20, 2026
“Hemos empezado a sentir en Barrancabermeja el rigor y las consecuencias del fenómeno de El Niño. Tenemos mediciones de un metro y hasta 90 centímetros; es alarmante la situación”, explicó Didier González, funcionario de Gestión del Riesgo.
El funcionario advirtió además que la reducción del nivel del agua ha provocado la pérdida de la interconexión que tradicionalmente tienen algunos sectores con el río, dificultando el desplazamiento de las comunidades y afectando una actividad económica fundamental para las familias de la zona.
La situación no se limita a Barrancabermeja. Los organismos de socorro mantienen la vigilancia sobre diferentes fuentes hídricas del departamento debido al descenso de los niveles de los ríos.
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En el caso del río Magdalena, las autoridades reportan una reducción superior al 70 % de su caudal, mientras que la Ciénaga del Opón aparece entre los puntos que presentan mayor afectación.
Desde la administración distrital de Barrancabermeja aseguran que mantienen presencia en las zonas más golpeadas para hacer seguimiento a las comunidades y evaluar las medidas que puedan requerirse ante el avance de la temporada seca.
La preocupación ahora está puesta en la evolución de los niveles de los ríos, mientras las comunidades ribereñas enfrentan una temporada que no solo amenaza el abastecimiento de agua, sino también actividades económicas tradicionales como la pesca.