La Superintendencia Nacional de Salud anunció el inicio de una auditoría a la Secretaría de Salud y Ambiente de Bucaramanga para establecer si ha cumplido con sus obligaciones de inspección, vigilancia y control frente a establecimientos que prestarían servicios de salud de manera clandestina.
La decisión fue confirmada por el superintendente delegado para las Entidades Territoriales, Juan David Duque, quien aseguró que la entidad recibió varias denuncias ciudadanas relacionadas con presuntas estafas y procedimientos realizados en sitios que no cumplirían con los requisitos legales para operar.
“El día martes arrancamos una auditoría a la Secretaría de Salud de Bucaramanga porque recibimos varias denuncias de que había sitios que estaban estafando a los ciudadanos y que la Secretaría de Salud no estaba cumpliendo con sus criterios de búsquedas activas. El 4 de agosto se conocerán los resultados. Semanas anteriores dimos cierre a uno de estos locales en Cabecera y, al ver que no ha habido la suficiente rigurosidad por parte de la Secretaría de Salud, dimos inicio a esta auditoría”, explicó Duque.
El funcionario precisó que la revisión incluirá las actuaciones adelantadas por la dependencia durante la actual administración municipal y la vigencia anterior, con el propósito de verificar el cumplimiento de sus funciones legales.
Según la Superintendencia, la problemática no es exclusiva de Bucaramanga. La entidad ha identificado que varias secretarías de salud del país estarían concentrando sus labores de inspección en establecimientos habilitados, dejando de lado las denuncias relacionadas con sitios clandestinos que ponen en riesgo la salud de los ciudadanos.
“Nos hemos dado cuenta de que las secretarías de salud del país no han hecho búsquedas activas; solo auditan a los legales y no hacen nada con las denuncias de los ilegales. Por eso, desde la Supersalud arrancamos un plan maestro en Bogotá, Antioquia, Medellín, Cali y ahora Bucaramanga para verificar qué están haciendo las secretarías de salud, porque es su obligación cerrar estos sitios clandestinos”, señaló el superintendente delegado.
La Superintendencia de Salud indicó que las entidades territoriales tienen la responsabilidad de identificar, inspeccionar y ordenar el cierre de establecimientos que operen por fuera de la normatividad vigente. Por ello, durante la auditoría se revisarán los procedimientos de búsqueda activa, las actuaciones administrativas adelantadas y las respuestas dadas a las denuncias ciudadanas.
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Finalmente, Duque aseguró que desde la Supersalud se ha exigido a las secretarías de salud fortalecer las labores de vigilancia y adelantar operativos que permitan detectar y cerrar los establecimientos clandestinos que representen un riesgo para los usuarios del sistema de salud.
La auditoría en Bucaramanga hace parte de un plan nacional de vigilancia que busca determinar si las autoridades locales están cumpliendo con su deber de proteger a los ciudadanos frente a la prestación ilegal de servicios de salud.