El observatorio Así Vamos en Salud presentó un corte de cuentas sobre el sistema de salud durante el periodo 2022–2026, en el que analiza las condiciones en las que el próximo Gobierno recibirá el sector. El informe revisa cinco aspectos: acceso efectivo a los servicios, sostenibilidad financiera, salud pública, el modelo de salud del magisterio (FOMAG) y el cumplimiento de la Sentencia T-760 de 2008.
Según el documento, aunque el presupuesto del Sistema General de Seguridad Social en Salud pasó de $73,8 billones en 2022 a $114,9 billones en 2026, la cobertura disminuyó hasta el 98,23 % y la atención ambulatoria se mantuvo en niveles similares a los registrados al inicio del cuatrienio. El informe también advierte que la ausencia de información financiera oficial de Nueva EPS para 2024 y 2025 impide establecer un balance completo de la situación del sector.
El análisis muestra un deterioro en la situación financiera de las EPS. El patrimonio agregado pasó de -$2,33 billones en 2022 a -$18,7 billones en mayo de 2026, mientras que las pérdidas operacionales prácticamente se duplicaron y el índice de endeudamiento aumentó durante el periodo evaluado. En las EPS intervenidas, el patrimonio negativo también creció y las pérdidas netas se triplicaron, de acuerdo con el informe.
En el caso del FOMAG, el estudio señala que el recaudo aumentó entre 2022 y 2025, pero la ejecución superó los ingresos, lo que llevó a un déficit cercano a $450 mil millones. Además, el patrimonio pasó de un saldo positivo de $1 billón a uno negativo de -$3,01 billones, acompañado por un incremento en el nivel de endeudamiento.
El documento también reporta que las PQRS aumentaron 79 % frente a 2022 y que las tutelas en salud se duplicaron hasta alcanzar 312.573. En materia de salud pública, registra incrementos en casos de dengue, malaria, fiebre amarilla, tosferina y sífilis congénita, además de brechas territoriales en vacunación y una cobertura del 60 % en la vacunación contra el VPH, por debajo de la meta internacional del 90 %.
Como conclusión, Así Vamos en Salud señala que la próxima administración recibirá un sistema con fragilidad financiera, alertas epidemiológicas y retos para recuperar la capacidad de respuesta, fortalecer la transparencia en el manejo de los recursos y garantizar la continuidad de la atención a los pacientes.