El computador durante el trabajo, el celular durante los descansos y el televisor al terminar el día. La rutina de las personas en la actualidad consiste casi en su totalidad en mirar dispositivos electrónicos durante varias horas seguidas, pero también puede generar molestias que fácilmente terminan normalizándose o pasando desapercibidas.
Entre las más frecuentes aparecen el cansancio visual, la sensibilidad a la luz, la sequedad o la dificultad para mantener la vista enfocada después de jornadas prolongadas frente a computadores, celulares y tabletas.
Ben & Frank, la marca de gafas de mayor crecimiento en Latinoamérica, asegura haber detectado en Colombia un aumento de consultas relacionadas con este tipo de molestias, especialmente entre personas jóvenes que combinan estudio, trabajo y entretenimiento frente a pantallas.
Las molestias visuales están apareciendo a edades tempranas
Uno de los cambios que identifica la compañía es que algunos síntomas que antes se presentaban en edades más avanzadas empiezan a presentarse entre usuarios jóvenes. Juan Fernández, gerente general de la empresa en Colombia, advierte que una parte del problema está en acostumbrarse a esas señales y dejarlas pasar durante meses o incluso años.
“La fatiga visual, la sensibilidad a la luz y la necesidad de fórmula están apareciendo cada vez más temprano. Muchas personas pasan años normalizando molestias visuales asociadas al uso constante de pantallas”, afirmó Fernández.
La compañía se apoya en el reporte Digital 2022 Global Overview Report, según el cual los colombianos pasaban, entonces, más de diez horas al día expuestos a diferentes medios y dispositivos digitales.
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¿Los lentes con filtro de luz azul son suficientes?
El aumento del tiempo frente a pantallas también ha impulsado la demanda de lentes con tratamientos antirreflejo o filtros de luz azul. Sin embargo, incluso la propia compañía reconoce que utilizarlos, aunque ayuda bastante, no reemplaza los hábitos de cuidado visual.
Entre las recomendaciones más sencillas se encuentran apartar periódicamente la mirada de la pantalla, parpadear con mayor frecuencia, evitar jornadas continuas sin descanso y consultar cuando las molestias sean persistentes.
La compañía también señala que ha observado una mayor búsqueda de revisiones preventivas y soluciones orientadas a la comodidad visual. La idea, más que esperar a que aparezca una dificultad evidente para ver, es prestar atención a síntomas que se repiten durante la jornada.
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