Se firmó el Código Dorado comunitario en Colombia. El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, oficializó la estrategia “Activación Código Dorado comunitario”, que activa rutas de atención en salud mental para la detección temprana, la respuesta inmediata y el seguimiento de personas en riesgo, una iniciativa liderada por el Ministerio de Salud y Protección Social que articula a la comunidad, el sector salud y las instituciones en el país.
El programa está respaldado por un crédito de 150 millones de dólares y una asignación cercana a 600.000 millones de pesos, incorporados en el Plan de Desarrollo. La estrategia incluye la conformación de una red con 39 centros regionales y la articulación de servicios a nivel local para la atención en diferentes niveles del sistema.
De acuerdo con las cifras entregadas, el despliegue en el territorio contempla más de 9.800 psicólogos y la proyección de cobertura de servicios de psiquiatría en 1.022 municipios. El esquema plantea acciones de detección, atención y seguimiento de casos, así como la coordinación entre la red pública y privada de prestación de servicios de salud.
En materia de infraestructura, el balance presentado señala 57 proyectos en ejecución y un total de 129 iniciativas previstas, junto con 1.402 proyectos adicionales por un valor superior a 3,6 billones de pesos. Estas intervenciones abarcan adecuaciones, ampliaciones y construcción de infraestructura hospitalaria en distintos niveles de atención. Los recursos hacen parte de vigencias futuras programadas para los años 2026, 2027 y 2028.
Como parte de la estrategia, se estableció una ruta de acción en ocho pasos que inicia con la comunicación y la educación para la identificación de señales de alerta; continúa con la detección de riesgos y la activación de “puertas” institucionales en sectores como salud, educación y justicia; seguida de la evaluación del nivel de riesgo (alto, medio o bajo) y la activación de equipos de respuesta inmediata, incluyendo líneas de emergencia y atención en salud mental. Posteriormente, contempla el traslado al prestador de servicios, la aplicación del protocolo clínico y el seguimiento del caso bajo un enfoque de vigilancia comunitaria.