No necesariamente la diabetes tipo 2 se evidencia con el examen que le muestra la glucosa elevada, sino que antes pueden existir cambios metabólicos y señales que pasan inadvertidas. Lo malo es que esto se puede dar en momentos en los que la prevención y el diagnóstico temprano serían importantes para evitar complicaciones en el futuro.
En entrevista con En Blu Jeans, el doctor Gerardo Ochoa, médico mexicano y experto en reversión de diabetes, explicó que existen diferencias importantes entre la diabetes tipo 1 y la tipo 2. Mientras la primera implica un problema en la producción de insulina, en la segunda se habla de factores metabólicos y hábitos que pueden modificarse.
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¿La diabetes tipo 2 realmente se puede revertir?
Ochoa aseguró que algunas personas con diabetes tipo 2 pueden llegar a controlar sus niveles de glucosa al punto de dejar los medicamentos, siempre bajo un proceso de cambios en su estilo de vida y seguimiento médico.
“Diabetes tipo 2 tiene la posibilidad de que una persona deje de usar medicamentos por completo y que logre tener salud, no solamente que logre que su cifra de glucosa esté mejor, pues la glucosa es un parámetro. Lo que queremos es que sean personas saludables”, afirmó.
El especialista también aclaró que los medicamentos siguen siendo importantes en el tratamiento y rechazó la idea de abandonarlos simplemente porque una persona empiece a modificar sus hábitos.
“Los medicamentos no son malos, son útiles y nos ayudan a llegar del otro lado mucho más rápido. Está bien usarlos. Si lo que está mal es creer que el medicamento, por tomar un medicamento, ya me curé; eso es lo que está mal”, señaló.
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¿Qué señales pueden aparecer antes de la diabetes?
Para el doctor, uno de los principales problemas es que algunas manifestaciones se normalizan y dejan de verse como una posible señal de alerta. Entre las que mencionó están sentir sueño después de comer, cambios importantes de peso, sed excesiva, orinar con frecuencia y volver a sentir hambre poco tiempo después de haber comido.
“El cuerpo avisa con tiempo, pero no le ponemos atención. Hemos normalizado mucho los síntomas”, explicó.
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También mencionó dolor de cabeza, molestias articulares, neblina mental, problemas gastrointestinales y algunas alteraciones en la piel. Ninguno de estos síntomas por sí solo permite diagnosticar la diabetes, pero pueden justificar una valoración médica cuando aparecen de forma persistente o acompañados de otros factores de riesgo.
¿Basta con dejar el azúcar?
Según el especialista, concentrarse únicamente en eliminar el azúcar de mesa simplifica demasiado el problema, pues explicó que los carbohidratos, la cantidad consumida, la frecuencia, la actividad física, el estrés y el descanso también influyen en el comportamiento de la glucosa.
El médico insistió especialmente en el papel del músculo y del movimiento para utilizar la glucosa disponible en el organismo. También señaló que una persona puede cuidar su alimentación y hacer ejercicio, pero seguir teniendo dificultades si duerme mal o mantiene niveles altos de estrés durante buena parte del día.
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El experto también se refirió al ayuno al señalar que puede utilizarse en determinados contextos, pero advirtió que una persona que tome medicamentos o se aplique insulina no debería iniciar un ayuno por su cuenta, debido al riesgo de sufrir hipoglucemia.
¿Por dónde empezar a cambiar los hábitos?
En lugar de plantear transformaciones drásticas de un día para otro, Ochoa recomendó comenzar reduciendo progresivamente algunos alimentos y priorizando proteínas, vegetales y grasas saludables. También sugirió evitar quedarse sentado inmediatamente después de comer.
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“Cada vez que termines de comer, cada vez, no te quedes ahí sentada o sentado en el sillón. Levántate, baila. Baila con la familia, diviértete”, recomendó.
Otra alternativa sencilla que mencionó fue una caminata de unos 10 minutos después de comer, no necesariamente como un entrenamiento intenso, sino como una manera de incorporar movimiento de forma cotidiana.
“La caminata de 10 minutos no es correr, no es salir a nadar, no. Es una caminata disfrutando lo que estás haciendo”, explicó. El doctor mexicano insistió en que este tipo de acciones deben repetirse hasta convertirse en hábitos y no entenderse como medidas temporales que se abandonan después de algunas semanas.