Elegir qué estudiar no es nada fácil. Para muchos jóvenes, ese momento está cargado de dudas, presión y expectativas: ¿seguir lo que apasiona o lo que da dinero?, ¿pensar en el presente o en el futuro?, ¿escoger una carrera o una universidad primero?
En medio de tantas preguntas, tomar una decisión puede ser abrumador, especialmente cuando se sabe que marcará el rumbo de la vida profesional. En ese contexto, contar con una guía clara puede hacer la diferencia.
Claves para elegir universidad y carrera en Colombia
Para el dilema que viven un gran número de estudiantes que salen del colegio o están cerca de hacerlo, surge el modelo C.E.C.I.L.I.A., una herramienta que propone siete factores clave para tomar una decisión más informada al elegir carrera y universidad de autoria del Dr. Wilson Flórez, vicerrector académico de la Fundación Universitaria Salesiana.
Este enfoque no se limita a la vocación, sino que invita a analizar aspectos prácticos y estratégicos:
- Calidad: es esencial escoger una universidad con programas académicos acreditados, con docentes altamente capacitados (idealmente con doctorados), y que esté posicionada favorablemente en los rankings nacionales e internacionales. O una universidad con reputación y estándares que garanticen una educación de calidad.
- Empleabilidad: la elección de una carrera debe estar relacionada con las demandas del mercado laboral. Los estudiantes deben investigar si existen plazas disponibles, la estabilidad y los salarios de las profesiones, y si la carrera seleccionada les permitirá estudiar y trabajar a la vez. Pueden consultar el salario de todos los graduados de Colombia en el Observatorio Laboral para la Educación del MEN1.
- Costos: es importante considerar los costos de matrícula, así como los gastos adicionales, como cursos de inglés, materiales y desplazamientos. También deben analizarse las opciones de financiación y los beneficios que ofrece cada universidad, lo cual puede ser decisivo para evitar futuros inconvenientes financieros.
- Internacionalización: en un mundo cada vez más globalizado, contar con redes de apoyo y convenios internacionales es una ventaja significativa. Los estudiantes deben considerar si la universidad tiene alianzas con instituciones extranjeras, programas de intercambio y apoyo para el aprendizaje de idiomas.
- Laboratorios: los futuros profesionales deben evaluar la calidad de los laboratorios, pues el acceso a tecnología avanzada y la formación práctica son factores esenciales que conectan la teoría con la realidad del mercado laboral.
- Innovación: las universidades deben estar a la vanguardia en términos de métodos pedagógicos, tecnologías y programas que fomenten la creatividad y el pensamiento crítico. Escoger una institución que promueva la innovación asegura que los estudiantes reciban una educación dinámica y acorde a las demandas cambiantes del mercado laboral.
- Ambiente sano: es fundamental que la universidad también se comprometa con la prevención de riesgos psicosociales, ofreciendo recursos y apoyo a los estudiantes en situaciones difíciles, y fomentando un clima de bienestar general.
Más allá de estos factores, también es importante entender por qué estudiar una carrera universitaria sigue siendo una apuesta a largo plazo. Aunque hoy existen alternativas de ingresos rápidos, la educación superior ofrece mayor estabilidad, mejores ingresos con el tiempo y acceso a beneficios laborales como la seguridad social.
Además, no se trata de elegir entre estudiar o generar ingresos. Ambas opciones pueden complementarse. En definitiva, decidir qué estudiar seguirá siendo un reto, pero no tiene por qué hacerse a ciegas. Analizar diferentes variables, pensar en el largo plazo y conocer herramientas como C.E.C.I.L.I.A. puede ayudar a tomar una decisión más consciente y alineada con los objetivos personales.