Ataúd / Foto: AFP
Actualizado: 29 de abr, 2016
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Los trabajadores de la empresa de Corea del Sur deben escribir cartas de despedida para sus familias y luego deben meterse en un ataúd que es cerrado por un hombre vestido de negro con un sombrero de copa simulando la muerte.
La compañía quiere ayudar a frenar las altas cifras de suicidio en el país con la terapia que busca que sus empleados valoren sus vidas viviendo su propio funeral y el sufrimiento de sus familiares.