¿Ha sentido su mente más lenta y no sabe por qué? Experto explica la “niebla mental”
El médico cirujano de la Universidad Javeriana David Vásquez explicó qué es la niebla mental, por qué aparece en la menopausia y cómo manejarla sin alarmarse.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La llamada niebla mental es una de las consultas más frecuentes entre mujeres que atraviesan la transición hacia la menopausia. En entrevista con En Blu Jeans, el médico ginecólogo David Vázquez explicó qué es este fenómeno, por qué ocurre y cómo diferenciarlo de enfermedades neurodegenerativas.
El especialista aclaró que la niebla mental no es una enfermedad, sino un conjunto de síntomas subjetivos que afectan la concentración, la memoria inmediata y la continuidad del pensamiento, especialmente en mujeres alrededor de la menopausia.
Vázquez explicó que el término niebla mental fue acuñado en el siglo XIX por un médico inglés al observar cambios cognitivos leves en mujeres cercanas a la menopausia. Entre los síntomas más comunes están la dificultad para concentrarse, olvidar nombres, fechas o perder el hilo de una conversación.
Según el especialista, muchas mujeres identifican rápidamente estos cambios, lo que puede generar angustia, especialmente cuando interfieren con la vida laboral, social o familiar. Sin embargo, insistió en que se trata de una condición frecuente y transitoria en la mayoría de los casos.
La niebla mental no implica deterioro cognitivo estructural ni pérdida progresiva de funciones mentales. Es una condición común —presente en cerca de la mitad de las mujeres en menopausia— que puede generar ansiedad, pero no corresponde a un trastorno neurodegenerativo.
El especialista explicó que la niebla mental suele afectar más a mujeres activas que cumplen múltiples roles. La dificultad para realizar varias tareas al mismo tiempo genera preocupación, especialmente en mujeres acostumbradas al multitasking.
Cuanto más se esfuerza una persona por recordar algo bajo presión, más se incrementa la ansiedad y mayor es la sensación de “bloqueo”, lo que refuerza la percepción de la niebla mental.
Vázquez señaló que existen factores que aumentan la probabilidad o la intensidad de la niebla mental, como enfermedades crónicas mal controladas (diabetes, hipertensión), condiciones sociales adversas y, especialmente, la soledad.
El aislamiento social, explicó, no solo incrementa el riesgo de niebla mental, sino también de otros problemas médicos y emocionales, por lo que recomendó mantener vínculos activos y redes de apoyo.
Publicidad
El experto aclaró que la menopausia es un momento específico en la vida de la mujer —la última menstruación— y que los síntomas alrededor de esta etapa hacen parte del climaterio.
El médico debe evaluar si los olvidos corresponden a niebla mental o si hay señales de un deterioro cognitivo leve que requiera atención especializada. Solo un pequeño porcentaje de mujeres presenta alteraciones que necesitan seguimiento neurológico o psiquiátrico.
La caída de los estrógenos durante la menopausia tiene efectos en múltiples sistemas del cuerpo, incluido el cerebro. Por eso, el doctor enfatizó que el ginecólogo debe ver a la mujer de manera integral y no limitarse solo a aspectos reproductivos.
Finalmente, reiteró que la menopausia no es una enfermedad, sino una etapa fisiológica que requiere acompañamiento, información y apoyo médico adecuado.
Publicidad
Escuche la entrevista completa aquí: