El Niño y La Niña son fenómenos climáticos naturales que se originan en el océano Pacífico tropical y tienen la capacidad de modificar las temperaturas, las lluvias y otros patrones meteorológicos en distintas regiones del mundo. Aunque forman parte de la variabilidad natural del clima, sus efectos pueden influir en actividades económicas, recursos hídricos y condiciones ambientales.
La diferencia principal entre ambos eventos está relacionada con la temperatura superficial del mar y el comportamiento de los vientos alisios, que normalmente desplazan las aguas cálidas del Pacífico hacia el oeste. Cuando estos vientos se debilitan, las aguas superficiales se calientan más de lo habitual y se desarrolla El Niño.
Según organismos especializados como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), El Niño suele estar asociado con un aumento de las temperaturas y cambios en los regímenes de precipitación. Dependiendo de la región, puede favorecer períodos más secos y condiciones de calor más intensas.
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Por su parte, La Niña ocurre cuando los vientos alisios se fortalecen. Este proceso favorece el ascenso de aguas más frías desde las profundidades del océano hacia la superficie, reduciendo la temperatura del mar en el Pacífico ecuatorial. Como consecuencia, en varias zonas del planeta pueden registrarse lluvias más abundantes y una mayor probabilidad de inundaciones.
Ambos fenómenos hacen parte del sistema conocido como Oscilación del Sur-El Niño (ENSO, por sus siglas en inglés), uno de los principales factores que influyen en la variabilidad climática global. Por esta razón, los centros meteorológicos monitorean constantemente las condiciones oceánicas y atmosféricas para anticipar su evolución y emitir pronósticos.
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Ante la posibilidad de impactos asociados a estos eventos, los expertos recomiendan mantenerse informados a través de los reportes oficiales y adoptar medidas de preparación. Entre ellas se encuentran contar con una mochila o kit de emergencias, identificar zonas seguras, proteger los cultivos y planificar acciones para enfrentar posibles cambios en las condiciones climáticas.
La preparación y el acceso a información confiable son herramientas fundamentales para reducir riesgos y responder de manera oportuna ante eventos asociados a El Niño y La Niña. En este contexto, una campaña liderada por Blu en alianza con Wero busca fortalecer el conocimiento ciudadano sobre estos fenómenos y promover acciones preventivas frente a sus posibles impactos.