Algunos estudios afirman haber encontrado una relación directa entre las redes sociales y la depresión, y esta misma semana se habló de que el uso de ciertos filtros en Instagram puede indicar si una persona está deprimida o no.
Investigadores en Estados Unidos crearon recientemente un algoritmo que permite determinar si una persona está deprimida a partir del análisis de sus fotografías de Instagram. Es así como encontraron que las personas deprimidas tienden a colgar imágenes más azules, grises y oscuras que la gente sana.
Por otro lado, según cuenta De la Serna, a comienzos de año un estudio conducido por investigadores del Center for Research on Media, Technology and Health de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, aseguró haber detectado una relación entre depresión y mayor uso de redes sociales.
El trabajo, publicado en la revista Depression and Anxiety, evaluó a 1,787 adultos entre 19 y 32 años, encontrando que los participantes invertían 61 minutos al día en redes sociales y visitaban varias de sus cuentas 30 veces por semana. Una cuarta parte de los encuestados se clasificó con altos indicadores de depresión.
Sin embargo, varias preguntas persisten para determinar si son las redes sociales las causantes de la depresión: ¿Es posible que personas que ya están deprimidas usen redes sociales para llenar un vacío?; ¿o es el uso exagerado de redes sociales lo que produce depresión, y que a su vez aumenta el tiempo invertido en esta actividad?
Escuche en el audio adjunto la entrevista completa de Juan Moisés de la Serna en La Nube.