Una llamada le entra a su celular y del otro lado se escucha la voz de su hijo, pareja o un familiar diciendo que tuvo un accidente, que está retenido y que necesita dinero urgentemente. La reacción natural de cualquier persona podría ser actuar antes de pensar. Y precisamente eso es lo que buscan algunas estafas que utilizan inteligencia artificial para clonar voces reales.
Según un análisis de ESET Latinoamérica, compañía experta en ciberseguridad, estas herramientas son capaces de generar réplicas convincentes a partir de unos pocos segundos de audio, material que puede obtenerse de videos publicados en redes sociales, entrevistas, transmisiones o incluso contenido publicado por el lugar de su trabajo.
Una voz conocida no garantiza que sea esa persona
En la mayoría de intentos de fraude basta con utilizar la voz falsa durante unos segundos, acompañarla con llanto, gritos o ruido de fondo y mantener a la persona que recibe la llamada bajo presión, todo con el objetivo de que no tenga tiempo de detenerse a comprobar si lo que está escuchando tiene sentido.
Los delincuentes también pueden complementar el engaño con detalles que hacen que una historia inventada resulte mucho más creíble. Por ejemplo, en redes sociales se pueden encontrar detalles como sus viajes, el nombre de sus familiares o dónde trabaja.
Según ESET, un estudio de Hiya señala que una de cada cuatro personas encuestadas en Estados Unidos dijo haber recibido durante el último año una llamada con una voz deepfake, mientras otro 24 % aseguró que no sabría distinguirla de una voz real.
Una palabra que solo conozca la familia
Una de las medidas para enfrentar este tipo de llamadas no requiere ninguna aplicación ni conocimiento técnico, sino que es más sencilla de lo que muchos podrían pensar. Para la empresa de cibereguridad, las familias deben acordar previamente una palabra o frase de seguridad con el objetivo de que, si aparece una llamada sospechosa, usted pueda pedirla antes de entregar información o enviar dinero.
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Para Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, la palabra debe ser fácil de recordar pero difícil de descubrir desde fuera de la familia.
“Por supuesto, debe ser fácil de recordar, pero también poco común. Además, no debería ser algo que pueda descubrirse revisando las publicaciones en redes sociales u otras fuentes de inteligencia de fuentes abiertas”.
Por eso, el especialista aconseja evitar opciones demasiado evidentes como el nombre de una mascota, un equipo de fútbol favorito, una fecha de cumpleaños o cualquier dato publicado habitualmente en redes sociales.
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Si algo no cuadra, cuelgue y llame usted
Si todavía no ha acordado una palabra de seguridad y usted sospecha de una llamada en la que le piden dinero, lo recomendable es finalizarla y contactar directamente a esa persona utilizando el número que ya está guardado en su celular. También puede pedirle que escriba en un grupo familiar existente o que realice una pregunta cuya respuesta no pueda encontrarse fácilmente en internet.
La regla más importante es no permitir que lo invada la urgencia, no enviar dinero, ni compartir información personal hasta comprobar por otra vía que la emergencia realmente existe.
Si la transferencia ya se realizó, ESET recomienda contactar inmediatamente al banco para intentar bloquear o recuperar los fondos, conservar números telefónicos, mensajes o grabaciones como evidencia y denunciar el caso ante las autoridades.