Imagino que ustedes han escuchado o leído las noticias de niños pequeños que mueren en el camino o que se quedan solos por la muerte de sus padres. Esa es la tragedia de la migración ilegal.
Estamos en la época de la información, en la que recibimos todo tipo de mensajes y noticias, por eso tenemos que ser críticos y tratar de encontrar la evidencia científica que sustente lo que se dice.
Es en la convivencia diaria, a través de la relación con quienes son los referentes familiares, donde nos realizamos personalmente y aprendemos a ser hombres y mujeres que contribuyen a la sociedad.
Hoy va más allá de los límites de la fe y en muchos hogares se enciende la velita tratando de manifestar con este signo muchos deseos para sus vidas y la de los suyos. A mí particularmente me parece que puede tener tres sentidos:
La mayor respuesta mostraba que los oficios que generan más insatisfacción son aquellos que incluyen tareas en solitario, sin contacto con sus compañeros y aquellos en los que se tiene que trabajar estableciendo relaciones con publico impaciente y tenso ante las dificultades.
Hoy afortunadamente se hacen constantes campañas para tener claro que los niños deben estar lejos de la pólvora, que sólo debe ser usada por personas especializadas. Sin embargo, las cifras de personas lesionadas permanecen.
Sólo quien evalúa puede reconocer la dirección que está teniendo su vida. Es necesario con agradecimiento, objetividad, optimismo y carácter evaluar sus pensamientos, actitudes y acciones.
Aquellos a los que se les reconoce una capacidad de influenciar a los otros no están cerca, no comparten la vida cotidiana con sus seguidores, ni siquiera los conoces y a veces ni les importa algo más allá de que le den un “me gusta” a sus publicaciones.
Cuando nos concentramos en todo lo bueno que ha pasado y en las lecciones que la vida nos ha dado somos capaces de generar las habilidades para no amargarnos en las carencias que la vejez trae.