Brasil, un viraje hacia la ultraderecha: columna de Óscar Montes
El panelista Óscar Montes habló sobre la elección de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
“Mi Gobierno será defensor de la constitución, la democracia y la libertad. No es un compromiso de un partido: es un juramento a Dios”.
Estas fueron las primeras palabras que pronunció Jair Bolsonaro, una vez tuvo conocimiento de haber sido elegido como nuevo presidente de Brasil, luego de derrotar a Fernando Addad, candidato progresista.
Al elegir a Bolsonaro, un excapitán del Ejército de 63 años, Brasil viró a la derecha. O mejor, a la ultraderecha.
El péndulo electoral se desplazó de la izquierda de Lula Da Silva y de Dilma Rouseff al extremo contrario de Bolsonaro, un controvertido líder político de corte nacionalista, señalado por sus contradictores de ser racista y homofóbico.
Lea también: ¿Y los desplazados? Columna de Óscar Montes
Pero el triunfo de Bolsonaro, quien obtuvo el 55 por ciento de la votación en la segunda vuelta, es también un castigo al Partido de los Trabajadores, envuelto en múltiples escándalos de corrupción, como la financiación de campañas electorales, entre ellas la del expresidente Lula Da Silva, el gran damnificado de la jornada de ayer.
Bolsonaro deberá adoptar medidas que permitan la reactivación de la economía y una mayor generación de empleos, dos de los grandes y graves problemas que tiene Brasil en la actualidad.
Publicidad
De igual manera, tendrá que propiciar una mayor inclusión social, algo que no será nada fácil por cuenta de sus posturas radicales, en especial en lo que tiene que ver con la igualdad de género y los derechos de las minorías.
Habrá que esperar los efectos que tendrá para Brasil el drástico viraje que acaba de dar hacia la ultraderecha, después de haber tenido durante varios años gobiernos progresistas de izquierda.
Publicidad