La hora del Gran Caribe: editorial de Óscar Montes
Editorial de Óscar Montes en Vive Barranquilla.
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Tuve la oportunidad de conversar ayer con Carlos Alberto Montaner, el destacado intelectual, periodista y escritor cubano, sobre presente, el futuro, los riesgos y oportunidades del Gran Caribe, durante el foro organizado por la revista Semana con el respaldo de importantes empresas de la Región.
El potencial del Gran Caribe es enorme a partir de su diversidad cultural, política, social y económica. No se trata de una debilidad, como podría pensarse, sino de una fortaleza. Es decir, sí es posible pensar en la integración y la consolidación de una extensa región que comprende más de veinte naciones, entre las que se destacan México, Colombia, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Jamaica, así como otras islas.
Hay en todas esas naciones, según Montaner, un “mínimo común denominador”, que tiene que ver con el lenguaje, con la gastronomía y con patrones socio culturales que deberían ser utilizados con propósitos colectivos, como en su momento ocurrió con la creación de la Unión Europea, luego de la caída del Régimen Soviético.
“Lo importante es definir cuál es ese mínimo común denominador que permitiría la integración de tan diversos países, como ocurrió en Europa, donde inclusive confluyen naciones con múltiples religiones”.
En el caso del Gran Caribe, como en la Unión Europea, un requisito fundamental debe ser el respeto por los valores democráticos, al igual que la defensa y la promoción de los Derechos Humanos, así como tener una economía de mercado.
Pese a que por años el Caribe colombiano ha sido marginado por sectores de la clase dirigente nacional, es indudable que la consolidación de ese proyecto geopolítico del Gran Caribe tiene en la Región su principal bastión. Para ello es necesario la integración de los ocho departamentos que la conforman, tarea que hasta el momento no ha dado buenos resultados.
En otras palabras para integrarnos al Gran Caribe, primero tenemos que integrarnos como Región Caribe. En palabras de Montaner, Barranquilla debe asumir un papel protagónico dada su ubicación estratégica y su permanente crecimiento y desarrollo. “Este es el momento para que la ciudad se proyecte hacia ese Gran Caribe, cuyo potencial es extraordinario y en la educación la ciudad tiene una gran oportunidad”.
Montaner dejó en medio de su intervención una interesante reflexión y si se quiere una tarea por cumplir: es necesario que se creen empresas complejas en su estructura, con unos altos niveles tecnológicos y capaces de generar gran cantidad de empleos de calidad. Según él, esta es la manera de romper las brechas económicas que impiden el crecimiento de un país.