De acuerdo con el relato de testigos, el pequeño estaba jugando afuera de su casa cuando caía una llovizna, pero al tratar de ingresar a su residencia se tropezó con unas tapas de contadores, lo que lo llevó a agarrarse de una guaya que colgaba desde un poste de energía.
Según José Barros, habitante de Santa Rita, el menor murió de inmediato al hacer contacto con el cable.
La abuela también recibió una descarga en su desespero por intentar separarlo de la guaya, impacto del que se recupera en el centro asistencial del municipio.
Barros denunció que desde el año anterior habían hecho el reporte del cable suelto a Electricaribe, pero no se presentaron técnicos a recoger el cableado.