En vela pasaron la noche más de 600 familias del municipio de Manatí, en el Atlántico, que viven en 134 casas que resultaron afectadas por el paso de un vendaval. Neveras, licuadoras, televisores y otros electrodomésticos se perdieron en medio de la emergencia pues los techos de las casas se volaron con los fuertes vientos.
Según señaló el alcalde Evaristo Oliveros, están realizando el análisis de todo el material que necesitan para avanzar con la reconstrucción de las viviendas afectadas.
"El cálculo que podemos dar es que en cada vivienda tenemos hasta tres familias. Apenas estamos mandando el diagnóstico de cuánto material necesitamos para la reparación de estas casas”, anotó el alcalde.
Se espera que las primeras entregas de material a las familias afectadas empiecen a darse a partir de este jueves, mientras tanto, los afectados siguen buscando la manera de no perder lo poco que les quedó, pues las lluvias continúan.
“Con pedazos de láminas que quedaron después del viento, añadimos para poder cubrir las cosas y nos tocó dormir ahí para pasar la noche, pese a que estaba lloviendo. No dormimos, nos pasamos todo el tiempo sacando agua", contó Isabell Cantillo, una de las damnificadas.
"Ahora lo que pedimos es que la Policía nos ayude con patrullajes nocturnos, ya que no falta quien llegue a querer hurtar lo poco que nos quedó”, añadió.
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